Al escuchar sobre el Fondo Patrimonial Alcázar, todos los altos mandos del Grupo NovaTec se inquietaron.
Alguien comentó:
—El Fondo Patrimonial Alcázar rara vez participa en nuestra competencia comercial. Ahora que de repente está tan activo, no solo le dio a Santa María un contrato de miles de millones de pesos para impulsar la economía de la ciudad, ¿sino que también va a participar en la licitación de los terrenos de las torres?
El responsable del área técnica mantuvo una postura escéptica:
—Pero los riesgos de estos dos terrenos son exactamente como los describió la señorita Núñez, hay que pensarlo bien.
Gaspar intervino:
—¿Cuándo han visto que el Fondo Patrimonial Alcázar se equivoque?
Sus palabras dejaron a todos en la sala en completo silencio.
Era cierto. Si el Fondo Patrimonial Alcázar había logrado renombre mundial, además de abarcar todo tipo de negocios, era por su reputación de no fallar jamás. Todo lo que ponían en la mira generaba ganancias. Incluso si había un margen de error, su capacidad operativa terminaba dándole la vuelta a la situación.
En pocas palabras, quien se moviera detrás del Fondo Patrimonial Alcázar tenía buenas probabilidades de salir ganando.
Por eso nadie tuvo con qué replicar.
Gaspar suavizó su tono al dirigirse a Melisa:
—Melisa, no es que no quiera creerte. Mientras los Serrano no participen en la licitación, creeré que de verdad estás buscando lo mejor para el Grupo NovaTec.
Melisa dejó escapar un ligero suspiro:
—Para ser sincera, la última vez que cené con los Serrano fue precisamente para convencerlos de no competir por los lotes A7 y A8. Ellos querían usar mi capital para quedarse con esos terrenos, y por supuesto me negué.
Era evidente que Gaspar no le creía.
Al ver su actitud, Melisa no insistió y se limitó a decir:
—Pase lo que pase, si el Grupo NovaTec enfrenta problemas más adelante, los ayudaré.
Dicho lo que tenía que decir, se levantó y salió de la sala de juntas.
De todas formas, ya había establecido su imagen de «salvadora» del Grupo NovaTec, dejando una buena impresión en los directivos. Cuando Gaspar fracasara, sería su momento para ganarse a la gente y comprar acciones a precio de regalo.
Si Gaspar insistía en arrastrar a la empresa al desastre, a ella no le quedaba más remedio que ir quitándole poder poco a poco con una estrategia bien calculada. Una vez que el poder de Gaspar pasara a sus manos, él ya no tendría de dónde sostenerse.
***
Una semana después, la licitación por los terrenos de las torres comenzó oficialmente.
Todas las empresas con buen capital tenían la mira puesta en esos lotes de oro. La lista de la primera ronda de verificación de fondos se publicó en internet.

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