Entrar Via

ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA romance Capítulo 795

Una figura esbelta y de postura impecable estaba apoyada en el umbral, sin que nadie supiera cuánto tiempo llevaba escuchando.

Todos se giraron y vieron a Melisa con un sencillo suéter de hilo en color beige, pantalones oscuros y el cabello recogido sin esfuerzo, dejando al descubierto la elegante curva de su cuello.

—Parece que llegué en el momento justo; desde afuera se escuchaba el alboroto —dijo Melisa mientras avanzaba, posando una mano sobre el hombro de Dani. Paseó la mirada por la habitación y, con un tono casual y casi burlón, preguntó—: Esposo mío, ¿desde cuándo crías ratas tan escandalosas?

Al escucharla llamarlo "esposo", Dani sintió una descarga que le recorrió toda la columna vertebral. Fue como si un rayo eléctrico le subiera directo a la cabeza, dejándolo casi mareado.

Levantó un poco el rostro para mirarla, con la felicidad desbordándose en sus ojos como un río incontrolable.

—Yo no las crío, se metieron solas a la casa —respondió siguiéndole el juego.

El rostro de Salvador pasó del rojo a un tono violáceo. Sus labios temblaban, incapaz de articular una sola palabra.

Jéssica parecía haberse atragantado. Su máscara de madre bondadosa se resquebrajó, dejando a la vista una expresión ridícula y deformada por la furia.

Matías, por su parte, era el más impulsivo. La humillación directa hizo que la sangre le hirviera; apretó los puños con fuerza, y sus ojos se clavaron en Melisa, como si estuviera a punto de lanzarse sobre ella.

—¡Melisa Serrano! —Salvador logró finalmente escupir las palabras, con el pecho subiendo y bajando bruscamente—. ¿Cómo... cómo te atreves a hablarle así a tus mayores? ¡¿Dónde están tus modales?!

Melisa lo ignoró por completo. Giró la cabeza hacia el mayordomo que esperaba detrás y le ordenó: —En mi casa no se admiten carroñeros. Échenlos a todos a la calle, junto con cada una de las basuras que hayan traído.

—¡Atrévete! —Matías perdió los estribos y dio un paso hacia ella, dispuesto a atacarla. Pero antes de que siquiera pudiera rozarla, Dani extendió rápidamente una pierna, haciéndole una zancadilla. Matías cayó pesadamente contra el suelo.

—¡Matías! —gritó Jéssica, corriendo a ayudarlo, con el corazón en la garganta—. ¡Dani! ¡¿Estás loco?! ¡¿De verdad vas a dejar que esta mujer trate así a tu propia familia?!

Dani respondió con total indiferencia: —Una vez escuché algo muy sabio de un compañero en el frente: los hombres que escuchan a sus esposas siempre triunfan. Así que, cualquier cosa que mi mujer decida, la apoyo incondicionalmente.

Apretó suavemente la mano de Melisa y le sonrió. —¿Tengo razón, mi amor?

Melisa acarició su cabello, correspondiendo al gesto. —Tienes toda la razón.

Para ese momento, el mayordomo ya se había acercado junto con varios empleados y guardias de seguridad. Con tono firme, se dirigió a la familia de Salvador: —La señora ha dado la orden. Por favor, lárguense de inmediato.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA