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Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 284

Isabela se limitó a decir: —Cuñada.

No tenía nada que decirle a Jimena.

Jimena solo le mostraba su peor cara a ella.

Aún no sabía a manos de quién había muerto en su vida pasada, pero sospechaba que Rodrigo y Jimena tenían algo que ver, así que se cuidaba mucho de ella.

Jimena asintió con amabilidad.

Entró a la casa con los tres.

El mayordomo tomó la maleta de la señora Méndez, y ella le dijo: —No te apresures a subirla. Adentro traigo los recuerdos que compré para todos.

El mayordomo ayudó a llevar la maleta junto al sofá.

La señora Méndez invitó a su hija y a su yerno a sentarse, sin prisa por abrir la maleta.

Después de que el mayordomo sirviera un vaso de agua para cada uno, rápidamente trajo un sobre grande, de los que se usan para enviar documentos por paquetería.

—Señora, llegó un paquete para usted. Lo entregaron hace más de diez días, pero como no estaba en casa, lo guardé.

La señora Méndez, con cara de confusión, tomó el paquete y dijo: —¿Un paquete para mí? No he comprado nada por internet. ¿Qué será?

El mayordomo no supo qué responder.

No lo había abierto, así que no tenía idea de lo que contenía.

Isabela observaba la actuación de su madre, dándose cuenta por primera vez del gran talento que tenía para el teatro. Actuaba con una naturalidad y una expresión impecables.

En voz alta, dijo: —Mamá, ábrelo y así sabrás qué es. A lo mejor compraste algo y se te olvidó. Aunque por el tipo de sobre, normalmente es para documentos o algo así.

La señora Méndez palpó el sobre y murmuró para sí misma: —No se siente muy grueso. Quién sabe qué será.

Mientras hablaba, abrió el sobre y sacó varias fotos.

—Ah, son fotos. ¿Fotos de quién…?

Jimena fue la última en ver el contenido de las fotos.

Solo cuando Elías las tuvo en sus manos, ella se atrevió a tomarlas para verlas con claridad.

—Esto… ¿No es papá? ¿Cómo es que papá…? ¿Quién es esa zorra? Lo está tomando del brazo, muy cariñosa. Y ese niño es… ¿No será un hijo ilegítimo de papá con esa tipa?

El rostro de Jimena se desfiguró.

Su reacción fue incluso más intensa que la de la señora Méndez.

Al ver al niño en la foto, se parecía en un cuarenta o cincuenta por ciento a su esposo, Rodrigo. Nadie creería que no eran hermanos.

¡Quién lo diría! Sus suegros siempre parecían tan enamorados, y su suegro era muy hogareño. Siempre que tenía tiempo libre, lo pasaba en casa con su esposa, y la llevaba a todos los eventos sociales.

Resulta que su suegro le era infiel, mantenía a una amante y hasta tenía un hijo con ella. Por su aspecto, el niño debía tener al menos nueve años.

Lo primero que pensó Jimena fue que si su suegro de verdad tenía un hijo ilegítimo, la fortuna de la familia Méndez ya no la heredaría su esposo solo. ¡Maldita sea! ¿A qué experto idiota se le ocurrió la ley que permite a los hijos ilegítimos heredar también?

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