Sí, la había engañado con su secretaria, pero ella era una joven intocada cuando empezaron; estaba limpia.
Jimena frunció el ceño, se puso de pie y lo miró desde arriba con evidente disgusto.
—Rodrigo, te noto raro.
»¿No te gusta que me siente en tus piernas? Me estás viendo con asco. ¿Te doy asco? ¡Yo no te he hecho el feo a ti, y tú tienes el descaro de rechazarme!
»Tú te acostaste con otra, ya estás sucio. ¡Y todavía te atreves a quejarte! Al menos Elías y yo estamos completamente limpios; ni siquiera nos hemos dado un beso.
Rodrigo se tragó la náusea y controló su rabia lo mejor que pudo para justificarse rápidamente:
—Jimena, te estás haciendo ideas. Solo me preocupa que alguien entre de repente. Estamos en la oficina, ¿te imaginas qué diría la gente si nos ven así?
»Ya sé que entre tú y Elías no hubo nada. Además, ya corté por lo sano con mi secretaria, todo quedó atrás. Checa mis horarios, salgo del trabajo y me voy directo a la casa a estar contigo, no voy a ningún otro lado. Quedamos en no echarnos en cara nuestros errores para seguir adelante.
»Aparte, estoy un poco agotado. Tenerte encima de mis piernas sí me cansa.
»Por cierto, Jimena, me dijiste que fuiste al hospital, ¿a qué fuiste?
Rodrigo cambió de tema rápidamente.
Quería confirmar el motivo de su visita médica.
Las palabras de Isabela le zumbaban en la cabeza: «Lo más seguro es que sí esté embarazada».
¿De verdad lo estaba?
—Rodrigo, mira esto.
Jimena tomó su bolsa y sacó unos resultados de laboratorio. Se los entregó con una sonrisa.
—Checa esto.
Al ver el membrete del hospital, la mente de Rodrigo se quedó en blanco.
¿Isabela había acertado?
Jimena le extendió el papel y, al notar que él se había puesto pálido y tenso, soltó una pequeña risita.
—Rodrigo, por Dios, tranquilo. Fui a hacerme unos análisis, pero todo salió perfecto. No te asustes.
»Te tengo una noticia, mi amor... ¡vamos a ser papás! Estoy embarazada. Por fin pegó. Y esta vez, te aseguro que nuestro bebé va a estar bien.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda