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Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 82

¡Ojo por ojo!

—Elías, creo que he sido demasiado buena contigo, tanto que crees que soy fácil de pisotear. ¡Para que te quede claro, el que me falló fuiste tú, el que me hizo sentir mal fuiste tú! Que no te lo eche en cara ya es darte demasiado crédito, así que no te pases de la raya.

»¿No estabas perdidamente enamorado de Jimena? ¿No soñabas con ella? ¿Qué pasa? ¿Te enfermas y no quieres que se entere para que no se preocupe?

»¿O tienes miedo de que Rodrigo sepa que todavía andas deseando a su esposa?

Elías se levantó. Era más alto que Isabela, y al ponerse de pie, su presencia la oprimió con fuerza.

La tomó de la barbilla, se la levantó y se acercó a ella, su aliento caliente rozándole el rostro mientras decía palabra por palabra:

—Tengo miedo de contagiar a Jimena.

Isabela se quedó helada.

Así que era eso.

Tenía miedo de contagiarle su resfriado a Jimena.

Con razón su berrinche, con razón quería que ella lo cuidara.

Ella no era la mujer que amaba, así que no le preocupaba contagiarla. Por eso quería que ella lo cuidara, que se preocupara por él.

Aunque ya sabía que él siempre había amado a Jimena y que en su vida pasada no logró derretir su corazón en tres años.

En esta vida, tampoco debía hacerse ilusiones.

Se había dicho a sí misma que no volvería a amarlo.

Pero los sentimientos que había invertido no podían retirarse de la noche a la mañana.

A veces, al enfrentarse a su crueldad, todavía le dolía el corazón.

Como en este preciso momento. Sentía un dolor sordo y constante.

Elías mantuvo la postura, observando cada detalle de la expresión de sorpresa y tristeza de Isabela.

De repente, sintió que se había pasado un poco.

—Isabela… —su tono se suavizó un poco—. Jimena… podría estar embarazada.

Capítulo 82 1

Capítulo 82 2

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