Capítulo 109 "¡No, claro que no!" Olivia luchó con todas sus fuerzas, pero su única " arma" efectiva seguían siendo sus dientes.
Al morderle el hombro con toda la energía que le quedaba, por fin sintió que él aflojaba el agarre.
Forcejeó para darse la vuelta y, como la cama estaba muy chiquita, Adrián cayó al suelo.
¡Pum!
Sonó bastante fuerte.
Olivia se sentó en la cama, dando bocanadas de aire.
Al verlo tirado en el suelo, notó que la miraba de una forma extraña, con una actitud que ella no supo descifrar.
Todavía asustada, se bajó del colchón con la intención de irse a dormir con su abuela.
Apenas pisó el suelo, él la agarró. Tenía una mirada feroz.
—¿A dónde vas? —le preguntó con voz ronca.
Olivia se sacudió para zafarse.
"¿A dónde más voy a ir? ¿Cómo voya poder seguir durmiendo aquí?" La respiración agitada de Adrián se fue calmando.
—Ya, no te voy a tocar.
Al ver que ella seguía a la defensiva, él suspiró.
—Lo prometo.
Se escuchó ruido afuera. Mercedes se había levantado.
—Oli, ¿qué pasó? —preguntó desde el otro lado de la puerta.
—Abuelita, no es nada, me caí de la cama —se adelantó a responder Adrián—. Está muy chiquita.
—Si quieren... ¿Oli puede venirse a dormir conmigo? — insistió ella.
Olivia sabía que su abuela estaba preocupada por ella.
Quería salir e irse con.ella, pero Adrián la tenía agarrada y la fulminó con la mirada en señal de advertencia.
Tras unos segundos de forcejeo, él bajó la voz.
—Te dije que no te voy a hacer nada y lo voy a cumplir.
No soy de los que ruegan.
Él era alguien muy orgulloso, ella lo tenía claro.
—Quiero hablar contigo —agregó.
Sin embargo, ella no tenía la más mínima intención de escuchar una sola palabra de lo que él tuviera que decir.
—Solo vamos a dormir. No vas a hacer nada y tampoco vas a hablar —Ella lo puso como condición.
Él se quedó callado.
—Bueno, mañana tengo junta, hay que dormir temprano.
—Ve tú, yo estoy ocupado.
*** Cinco años. Incontables rechazos. Un sinfín de excusas, hasta que llegó el punto en que ni siquiera se molestaba en darlas; un simple "ajá" o "sí" bastaba para hacerla a un lado.
"Qué ironía... ¿Se voltearon los papeles? ¿Ahora resulta que él es quien toma la iniciativa para hablar?
Aunque, pensándolo bien, solo hay una persona capaz de hacerlo rebajarse a este nivel: Paulina. Ya puse la denuncia... ¿la policía ya habrá hablado con ella? Seguro él vino a buscarme por eso".
Sintió un vacío. Cerró los ojos y se dispuso a dormir.
El mundo por fin se sumió en el silencio de la noche.
Al día siguiente, cuando Olivia despertó, él ya no estaba a su lado.
Tal como lo había prometido, la abuela preparó huevos revueltos; la casa entera olía a cebolla doradita y a salsa.
Olivia salió del cuarto. En la mesa había un plato sucio; Adrián ya había desayunado. Sin embargo, sus cosas seguían por ahí, así que era obvio que no se había ido.
Mercedes le pidió que se sentara a esperarla un momento, que enseguida le servía su plato.
—Sí, abuelita —contestó ella, y abrió la puerta principal para salir a tomar un poco de aire fresco.
Apenas salió, escuchó la voz de Adrián en el jardín.
Estaba hablando por celular en voz muy baja, pero aun así se alcanzaba a distinguir un poco de lo que decía. De lo que sí no le quedó ninguna duda, fue de haberlo escuchado pronunciar el nombre de Pau.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...