Capítulo 111 —Sí, sé que existen, pero nunca los he probado. Voy a comprar uno para que lo intentemos —dijo ella con mucho entusiasmo—. Además, cuando te lleve de viaje, podremos quedarnos el tiempo que queramos.
No tendremos que preocuparnos de que las plantas se sequen ni molestar a los vecinos.
—Pero... —Su abuela dudó—. ¿No te vas a ir al extranjero? Y esa casa...
Olivia sonrió.
—Abuelita, no importa lo que pase, de ahora en adelante siempre estarás conmigo.
Sin importar a dónde fuera, en cuanto se estableciera, se llevaría a su abuela a vivir con ella.
La mujer sonrió y le acarició el cabello.
Cuando Olivia era pequeña, su salud era muy frágil.
Como era niña, sus padres nunca le prestaron mucha atención; siempre prefirieron consentir a Mateo, su hermano menor.
Por eso, cada vez que se enfermaba, su abuela la cuidaba. Se podía decir que la había criado entre algodones, dándole todo el amor que le faltaba.
Sin embargo, Olivia sabía que, de hecho, el matrimonio de su abuela tampoco había sido feliz. Su abuelo la trataba mal y también tenía un claro favoritismo por su hijo, Ernesto. Olivia tenía una tía, la hermana mayor de su papá, Lorena. Si su abuela no se hubiera partido la espalda para pagarle los estudios y apoyarla para que se fuera lejos, su familia se habría aprovechado de ella toda la vida.
No sabía exactamente cómo le iba a su tía en el extranjero, pero le constaba que siempre mandaba dinero. Cuando la tía Lorena llamaba, le insistía a su abuela para llevársela a vivir con ella, pero la señora siempre se negaba. Y no era por su abuelo. Incluso después de que el señor falleció, ella tampoco quiso irse. Olivia sabía la razón: se quedaba por ella.
Su abuela no era capaz de separarse de su Oli. Tenía miedo de que sufriera, de que no fuera feliz. Sin importar lo que pasara, quería quedarse ahí para darle un hogar a su nieta, un refugio al cual volver cuando las cosas salieran mal.
Era muy raro poder disfrutar de un momento tan.
tranquilo y en paz con su abuela. Después de terminar de regar las plantas juntas, prepararon un té de manzanilla y se sentaron a hablar en la sombra.
Además, parecía que a la clínica no le importaba la posición económica de sus pacientes. Fueran ricos o pobres, todos tenían que esperar su turno por igual en la sala principal.
—Siéntese por aquí un momento. El consultorio del doctor Fuentes está de este lado. En un rato vendrán a llamarla —le indicó la enfermera mientras le ofrecía un lugar.
—Perfecto, muchas gracias —respondió. No era la primera vez que iba, así que ya conocía el procedimiento.
Aquel centro no contaba con un solo médico. En el vestíbulo principal había un directorio que presentaba a unos siete u ocho especialistas, cada uno enfocado en un área diferente.
Después de sentarse, Olivia sacó su celular para empezar a leer, pero de pronto escuchó una voz demasiado familiar.
Rodeada de toda esa multitud, asomó la mirada por el hueco entre las filas de sillas de enfrente y vio a Adrián.
Él caminaba junto a Paulina. Ambos venían saliendo del consultorio de enfrente, el cual, según el directorio, era atendido por un especialista en ginecología y obstetricia.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...