Capítulo 143 Adrián apenas salía de su estupor cuando habló.
—Acepto tus condiciones.
Paulina sintió que el mundo se le venía encima. Se mordió el labio con tanta fuerza que casi se hace sangrar por la impotencia, pero no se atrevió a decir nada.
Olivia arrugó la frente.
—¿Y cómo le vamos a dar validez legal a esto? No me basta con que me des tu palabra.
Adrián se rio con burla.
—¿No confías en mí? ¡Mi nombre por sí mismo es garantía!
Olivia sonrió.
—Señor Vargas, su credibilidad conmigo ya está en cero.
La mirada de él perdió brillo por el enojo.
—Ya puse mis condiciones sobre la mesa. Ahora te toca a ti hacer tu parte —continuó ella con firmeza—.
Primero, quiero todo esto por escrito. Búscate un abogado o llévalo ante un notario, lo que sea necesario para que tenga peso legal. Después, vas a cumplir cada punto al pie de la letra. Ah, y sobre la casa y esos artículos de lujo... en cuanto los vendas, me transfieres el dinero a mi cuenta de banco.
También me vas a devolver cada centavo que se gastaron en sus viajecitos, en efectivo o transferencia. Tienes exactamente una semana para resolverlo todo. Si no lo haces, no me culpes si decido retractarme.
Olivia hizo una pausa al recordar algo y añadió:
—Y no intentes volver a usar a doña Rosa para amenazarme, porque no te va a funcionar. Lo que tú puedes hacer, créeme, yo también puedo hacerlo. No subestimes las capacidades de tu querida esposa.
—¿Tú? ¿Y qué podrías hacer tú sola? —Adrián la miró con burla—. ¿Vas a ir a rogarle a ese principito del ballet para que te ayude?
Ese tonito le molestó bastante a Olivia, pero solo arrugó un poco la frente.
—A quién le pida ayuda es algo que a ti no te incumbe.
—¡Te la pasas diciendo que esto y aquello no me incumbe, pero que no se te olvide que sigues siendo mi esposa! —estalló Adrián—. Si de hecho no tuviéramos nada que ver, ni siquiera tendrías el derecho de estarme exigiendo todas estas ridiculeces.
El sujeto se puso de pie, furioso.
—Vamos, Pau.
Ambos salieron de ahí a toda prisa. Antes de cruzar la puerta, Paulina no perdió la oportunidad de voltear a ver a Olivia con resentimiento.
Ella levantó el mentón con una sonrisa altiva.
Y en cuanto a lo de retirar la denuncia... bueno, el tiempo diría cómo jugarían las cosas.
*** En las oficinas de Graph Corporation.
Paulina estaba guardando sus cosas, preparándose para irse.
Se quedó sentada en su lugar, abrazando una caja con sus pertenencias, decaída.
Beto estaba sentado a su lado, intentando animarla.
—Tranquila, Pau. Tenemos que confiar en Adri. Si se atrevió a aceptar todas esas exigencias, es porque seguro ya tiene un plan de respaldo.
Pero ella seguía sumida en su miseria. "¿Qué clase de plan podría tener?", pensó frustrada. Para ella, no poder casarse con Adrián ya era la peor catástrofe posible. Ningún as bajo la manga iba a cambiar eso.
En ese momento, Adrián se acercó a sus escritorios.
—Vengan, vamos a comer algo los tres.
Beto agarró a su amigo del brazo, lo apartó un poco y le preguntó en voz baja:
—Adri... ¿en serio le dijiste que sí a todo lo que pidió esa mujer? ¿Incluso a lo de no casarte con Pau?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...