Capítulo 149 —Haz lo que quieras, no tienes que aceptar.
Ya se había levantado, volvió a sentarse.
¿A qué se refería con que ella no quería darle un hijo?
En sus cinco años de matrimonio, ¿cuántas veces había dejado de lado el orgullo para proponerle ser padres, solo para ser rechazada con indiferencia? ¿Y ahora que Paulina no podía embarazarse, de pronto sí quería tener uno con ella?
—Acepto. —Él tomó su portafolio—. Claro que acepto.
Vamos, señora Vargas.
Olivia terminó de arreglar sus cosas y salió con él.
Incluso empacó un cambio de ropa, pues temía no tener tiempo de regresar a cambiarse después de su rehabilitación en la tarde. Estar bañada en sudor no era la mejor forma de presentarse ante Daniela.
—¿Hoy vas a cenar con Daniela? —preguntó Adrián al notar que llevaba la ropa.
—Sí.
—¿Y en la tarde también tienes rehabilitación?
—Sí.
Adrián arrugó la frente.
—¿En serio vas a seguir yendo? Es muchísimo esfuerzo. ¿Segura que aguantas?
—Sí.
Adrián la miró, entre molesto y divertido.
—¿Tus palabras valen oro o qué? Te acabo de dar cien mil dólares y a cambio solo recibo monosílabos. Si te transfiero otros cien mil, ¿podrías decir al menos dos palabras juntas?
—Sí puedo.
Olivia levantó dos dedos para enfatizar que acababa de decir, exactamente, dos palabras.
Adrián se rio por pura frustración, sacó su celular y le transfirió otros cien mil dólares a su cuenta de banco.
—Tenlo muy presente. Si me vuelves a contestar con una sola palabra, ¡lo consideraré un incumplimiento de contrato!
—Bueno...
Adrián se le quedó viendo.
—... Está bien —completó Olivia. 1 Él la miró con una actitud indescifrable, como si hubiera pasado por todas las emociones posibles en cuestión de segundos.
—¡Ya vámonos! —exclamó, tomando su portafolio y caminando por delante de ella.
¿Así de rápido se enojaba?
Qué poca paciencia tenía.
Olivia lo siguió hasta el ascensor. Bajaron al estacionamiento subterráneo, donde estaba su auto.
Subieron al auto uno tras otro, igual que siempre. Al sentarse en el asiento del copiloto, Olivia notó que había algo distinto en el vehículo de Adrián: un adorno.
Del espejo retrovisor colgaba un pequeño muñequito de caricatura que deseaba "buen viaje".
Adrián notó hacia dónde miraba.
Cof, cof.
—Ese lo puso Pau —aclaró—. Lo hizo con buena intención, dijo que era para desearme seguridad al manejar.
Olivia asintió.
Él no encendió el motor. Se tomó un momento para observar el gesto de Olivia, asegurándose de que no estuviera molesta, antes de preguntar:
Le pedía que estuviera tranquila, pero eso era imposible. Lo único que pasaba era que ya no le importaba.
Una vez que terminaron con las firmas y la validación legal, ambos salieron del despacho.
—Te llevo a la clínica —ofreció él.
Olivia no se opuso.
Adrián la acompañó hasta la sala de espera e incluso le preguntó antes de irse:
—¿Quieres que el chofer venga por ti cuando termines tu rehabilitación?
Negó.
—No hace falta. Como quedé de verme con Daniela, me voy a ir desde aquí.
—De acuerdo. Entonces ya me voy.
El celular de Adrián empezó a sonar. Contestó la Ilamada y comenzó a caminar hacia la salida, pero, con la distracción, dejó su portafolio en el asiento junto a Olivia.
Al ver que él ya estaba cruzando la puerta del lugar, ella tomó el portafolio y salió apresurada para alcanzarlo.
La Ilamada que había recibido Adrián era de Hugo.
—A ver, ¿estás seguro de que no es un simple capricho de tu esposa? No soy parte de algún jueguito raro entre ustedes, ¿verdad? —preguntó el abogado.
—Sí y no. Digamos que si quiere jugar, le sigo la corriente un rato —respondió Adrián mientras caminaba hacia su auto.
—Ya sabes que esto ya quedó firmado. Aunque parezca una locura, no te aseguro que no te vaya a traer problemas en el futuro —advirtió Hugo, dejando en claro que se lavaba las manos—. Así que luego no me vayas a echar la culpa.
Adrián se rio, tranquilo.
—¿Por qué habría de culparte? Al final de cuentas, fui yo el que firmó el papel.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...