Capítulo 153 ¿Carta de amor?
¿Cómo era que Olivia no sabía que Rodrigo le había escrito una carta de amor?
Volteó a mirar, pero Adrián la levantó en brazos y salió rápido del lugar.
En el cuarto privado, los demás excompañeros se miraron unos a otros por un momento, desconcertados. ¿Qué acababa de pasar? ¿A Rodrigo le gustaba Olivia?
—¡Suéltenme! —forcejeó Rodrigo mientras varios de sus compañeros lo sujetaban—. ¡Voy a romperle la cara al infeliz de Adrián! ¡Es un hipócrita!
—Rodrigo, ya estás borracho, cálmate —le pidieron, negándosea soltarlo por temor a que cumpliera su amenaza y fuera a buscar pelea.
—¿Por qué vino Adrián? ¿Quién le avisó? —preguntó alguien.
—Yo le avisé. —Un muchacho levantó la mano, bastante arrepentido—. Me dijo que venía a recoger a Olivia. Si hubiera sabido que esto pasaría, no le habría dicho dónde estábamos.
—¿Por qué no le ibas a decir? —gritó Rodrigo, furioso —. ¡Qué bueno que lo llamaste, le voy a dar su merecido!
—¡Ya, Rodrigo!
—¡No me detengan! ¿Ustedes saben cuánto ama bailar Olivia? Bailaba en las mañanas, al salir de la escuela, hasta tarde en la noche. A veces iba caminando por la calle y de la nada hacía una acrobacia. Para alguien que ama tanto su arte, lastimarse la pierna debió destrozarla. Y el infeliz de Adrián nos estuvo mintiendo todo este tiempo, diciendo que no le gustaba salir. ¡Estoy seguro de que hay algo turbio detrás de todo esto! —gritó con furia—.
¿Dónde está? ¿A dónde se fue? ¡Díganle a ese desgraciado que dé la cara, quiero que me responda un par de cosas!
Para ese momento, Adrián ya había salido a la calle con Olivia en brazos.
Su auto estaba estacionado a un lado de la acera. Sin soltarla, se las arregló para abrir la puerta y la acomodó en el asiento del copiloto.
Cuando él subió al lado del conductor, se dio cuenta de que Olivia estaba intentando abrir su puerta para bajarse, así que le puso seguro al auto.
—Abre la puerta, me quiero bajar —exigió ella. Le pesaba cada vez más la cabeza; el efecto del alcohol empezaba a hacer estragos.
—Estás borracha —le respondió Adrián con tono indiferente.
—¿Por qué?
Una frase regresó a su memoria y, a pesar de la borrachera, la recordó con una claridad dolorosa: " Aquel Día de Muertos cuando me compartió su pan, solo era una táctica para conquistarme".
Sonrió con amargura, sintiendo cómo le ardían los ojos.
—Porque ya no quiero conquistarlo... Le di mi pan a la persona equivocada...
—¿Ah, sí? ¿A la persona equivocada? —Adrián se inclinó hacia ella—. ¿A quién se lo querías dar entonces?
—A... —Su mente estaba hecha un desastre. ¿No había dicho que se lo iba a comer ella sola?
—¿A Rodrigo? —le soltó, casi como si la estuviera interrogando, con actitud hostil.
Al escuchar ese nombre, Olivia por fin recordó que, hace apenas unos minutos, Rodrigo había mencionado algo sobre una carta de amor.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...