Capítulo 156 Olivia arrugó la frente y se quejó:
—No, me levantaste mal. No tienes nada de fuerza. ¿ Qué, no comiste o qué?
Adrián se quedó en silencio.
¿Pensaba que estaban ensayando? ¿Lo veía como su compañero de baile?
—Olivia, ya llegamos. Vamos a entrar —le dijo.
—¿Quieres irte después de hacerlo tan mal? ¡Ni loca! ¡ Otra vez! ¿Y la música? ¿Por qué la paraste?
—¡Olivia, ya se acabó la clase! —Adrián tuvo que seguirle la corriente mientras la cargaba para entrar al ascensor.
—¡No me importa, hay que seguir ensayando! ¡ Regresa! ¡Llévame al salón! —Se retorcía sin parar entre sus brazos.
—Ya, está bien. Vamos de regreso, ya casi llegamos — murmuró Adrián, abrazándola más fuerte para que no se cayera.
El ascensor subió sin pausas hasta detenerse en el piso de su departamento.
Adrián volvió a alzarla en brazos al cruzar la puerta y la llevó al baño para lavarle la cara y hacer que se enjuagara la boca. Por suerte no se había manchado la ropa de vómito, pero él de todos modos quería quitársela, darle un buen baño y acostarla temprano.
Sin embargo, cuando intentaba desvestirla, Olivia volvió a protestar:
—No... no me quites la ropa de ensayo, tenemos que seguir practicando... —Pareció pensar un momento en el nombre de su compañero de baile, hasta que por fin dio con él—. Julián... no tienes nada de fuerza para levantarme. Todavía no podemos descansar. ¡Ándale, vamos a ensayar!
En cuanto escuchó el nombre de Julián, la expresión de Adrián se descompuso.
—¿A quién le estás hablando? —preguntó con hostilidad.
Olivia sacudió la cabeza, desorientada.
—A ti, Julián. El bailarín principal ya no puede salir al escenario, así que tú eres el suplente. Tienes que entrar a salvar la función, todo depende de ti. ¡Ven, hay que ensayar!
Adrián le sostuvo la nuca y le exigió con dureza:
—Mírame bien. ¿Quién soy?
Parpadeó un par de veces. Solo veía el techo dando vueltas y una silueta borrosa frente a sus ojos.
—¡Sí! —Olivia se aferró a la camisa de él—. Julián, ayúdame a sacar a Adrián, ¿sí? Solo quiero bailar, no quiero que venga a arruinarlo todo...
Él se quedó mirándola en silencio por un largo rato.
—¿Julián? —Volvió a llamarlo.
—Sí, aquí estoy.
—Vamos a seguir bailando. Por favor, pon la música.
Adrián sacó su celular y puso "El Vuelo de la Mariposa", pero no se atrevió a soltarla. En el estado en que se encontraba, si la dejaba ir un solo segundo, iba a terminar tirada en el piso.
—¡Ven! ¡Sígueme el paso! —Olivia sonrió al escuchar la melodía.
Su pierna lastimada ya no le respondía igual que antes, pero todavía podía marcar los pasos básicos.
Aunque se tambaleaba y apoyaba el peso de forma irregular, su cara estaba iluminada por una enorme sonrisa. Se veía llena de vida, muy diferente a la actitud que mostraba todos los días.
—Olivia—murmuró él suavemente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...