Capítulo 155 De pronto, los ruidos del exterior desaparecieron.
La ventanilla del auto seguía abajo y la brisa de principios de verano, cargada con un aroma a flores que venía de quién sabe dónde, inundó el interior.
Por un breve instante, Olivia se quedó confundida, pero pronto se dio cuenta de lo que estaba pasando y empezó a forcejear, Estaba acorralada contra el respaldo del asiento. En un espacio tan reducido, librarse de Adrián era casi imposible; por más que movía la cabeza de un lado a otro, no lograba esquivar sus besos. Al final, él le sujetó la nuca dejándola sin escapatoria, mientras la besaba con una exigencia abrumadora.
Llevaban cinco años de casados y era la primera vez que tenían un acercamiento tan íntimo. De hecho, este era su primer beso...
Sin embargo, la situación estaba muy lejos de parecerse a lo que ella alguna vez había soñado o imaginado.
¡No quería eso!
Al ver que no tenía fuerzas para soltarse, le agarró el cabello y le dio un fuerte tirón hacia atrás.
Adrián soltó un quejido de dolor y por fin la soltó.
Ambos se quedaron respirando agitados, mirándose fijamente en el reducido espacio del asiento del copiloto.
Olivia estaba mareadísima; sentía que la cara de Adrián no dejaba de moverse de arriba a abajo frente a ella. Afuera, sus excompañeros ya habían desaparecido.
—¿No te puedo besar? —Adrián seguía con la respiración entrecortada y, tras decir eso, la sujetó con la intención de acercarse de nuevo.
Olivia sintió un fuerte malestar en el estómago. Lo empujó, abrió la puerta y salió corriendo hacia un bote de basura en la banqueta. Iba tan deprisa y tropezando que ya ni le importaba verse mal.
A duras penas logró resistir hasta llegar al bote y empezó a vomitar.
Cuando sintió que ya no le quedaba nada en el estómago, se recargó en el tronco de un árbol cercano, sintiendo que el mundo entero le daba vueltas.
El efecto del alcohol le había pegado demasiado fuerte; si no hubiera sido por ese árbol, seguro se habría caído.
Adrián no tardó en alcanzarla. Tenía una actitud de furia contenida, como si estuviera a punto de estallar.
Le agarró los hombros con fuerza.
—¿Se puede saber qué significa esto?
Olivia ya ni siquiera lograba procesar lo que él le decía. Seguía recargada en el árbol, mirándolo con los ojos empañados.
Cuando la pieza terminó y el locutor de la radio empezó a hablar, Olivia arrugó la frente.
—¿Y la música? ¡Ponla de nuevo! ¡Quiero música!
Pero en la estación ya habían pasado a otra cosa...
Aun así, se puso terca y no dejaba de hacer berrinche pidiendo que pusieran la canción.
Al no quedarle de otra, Adrián buscó la canción en su celular y la conectó por Bluetooth para que la escuchara.
Solo así logró que se calmara. Olivia siguió tarareando y moviendo las manos con gracia.
Adrián puso la pista en repetición y manejó hasta llegar a casa.
Era obvio que Olivia estaba ahogada en su borrachera, así que Adrián tuvo que cargarla para entrar.
Apenas la sacó del asiento, ella hizo un movimiento brusco y se le colgó del hombro. Él no se esperaba esa reacción repentina y por poco se le cae al piso, pero afortunadamente alcanzó a sujetarla bien y la abrazó con fuerza.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...