Capítulo 165 —¡Venga! —Adrián levantó su copa con una sonrisa y brindó con entusiasmo con los otros tres—. ¡Por los buenos amigos! Siempre serán mis mejores amigos.
Olivia estuvo internada cuatro días en el hospital.
Al cuarto día, sus heridas habían sanado bastante bien. El médico le quitó los puntos y le dio de alta.
Ese mismo día, su abuelita la llamó para darle una excelente noticia: había llegado un paquete a su casa y, por lo que decía el sobre, era su pasaporte.
—Perfecto, abuelita. Espérame, hoy regreso a casa — respondió Olivia, Ilena de alegría.
Una vez que la herida de su cabeza sanó, pudo moverse con normalidad. Sin embargo, Rosa todavía necesitaba quedarse unos días más en observación.
Como de todas formas iba a ir a casa de su abuelita, le dijo que se quedara tranquila en el hospital y que no se preocupara por ella.
Hizo ella sola los trámites para salir del hospital y fue a la clínica. Llevaba varios días sin recibir acupuntura ni hacer sus ejercicios de rehabilitación. Además, como seguramente pasaría mucho tiempo antes de poder retomarlos, tenía que avisarle al doctor Fuentes.
Al llegar, le explicó su situación al doctor y le comentó que en más o menos una semana haría un viaje largo, por lo que le resultaría imposible continuar con el tratamiento.
—Tu cuerpo reaccionó bastante bien en las últimas sesiones de acupuntura y rehabilitación —le explicó el doctor Fuentes, mostrándose un poco decepcionado —. Este tipo de procesos siempre son muy lentos. Hay pacientes que tardan un año, otros dos, e incluso algunos necesitan de tres a cinco años para ver resultados. Nadie se recupera en cuestión de días.
Para ser honesto, no te puedo asegurar que vuelvas a caminar con normalidad, pero si abandonas el tratamiento ahora, te quedarás sin oportunidad de lograrlo.
—Lo sé, doctor, pero... —Olivia se quedó pensando un momento. Por un lado, tenía apenas una pequeñísima esperanza de recuperarse; por el otro, la certeza de empezar una nueva vida. No tardó en tomar una decisión—. Doctor Fuentes, de hecho, prefiero suspender el tratamiento por ahora.
Sin embargo, apenas llegó a la sala principal, vio a Paulina sentada en el área de espera.
¿Venía a consulta?
Regresó a toda prisa al consultorio del doctor Fuentes y le pidió de favor que no le mencionara nada a Adrián sobre la conversación que acababan de tener.
Aunque el médico la miró con curiosidad, asintió y aceptó guardar el secreto.
—Pau, es tu turno, vamos —dijo Adrián, quien acababa de aparecer cuando Olivia volvió a salir a la sala de espera.
Apenas terminó de hablar, Olivia apareció frente a él.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...