Capítulo 166 La expresión de Adrián cambió.
Olivia sonrió y lo saludó con naturalidad.
—Hola, señor Vargas.
—¿Qué haces aquí? ¿Ya te dieron de alta?
Su mirada dejaba claro que no le hacía ninguna gracia verla.
—Así es. Qué coincidencia encontrarte —respondió ella con una sonrisa.
El ánimo de él decayó.
—¿Y no pensabas avisarme que saliste del hospital?
Olivia le dedicó una sonrisa radiante.
—Ay, es que no quería interrumpirte. En fin, no les quito más el tiempo, ya me voy.
—Espera. —La detuvo.
Levantó un poco las cejas. "¿Ahora qué quiere?", pensó.
—¿Qué? ¿En serio tienes tiempo de llevarme a casa?
—Espérame y nos vamos juntos —dijo él.
—No hace falta. —Ella rio—. Querido, tú y yo no vamos por el mismo camino.
"Muy pronto nuestros caminos se van a separar.
Faltan seis días", pensó Olivia.1 Adrián volvió a poner mala cara.
—¿A dónde vas si no es a casa?
—¡No te enojes, Adri! —interrumpió Paulina, mirando a Olivia con fingida preocupación—. Olivia, perdóname, no te vayas a enojar con él. No peleen por mi culpa.
Adri solo vino a acompañarme a mi revisión. El tratamiento de la vez pasada me cayó súper bien, así que vine a que el doctor me diera otra receta.
Adrián se apresuró a justificarse.
—Los papás de Pau no viven en Altabrisa y ella está sola en la ciudad. Soy su mejor amigo. Si no la acompaño, ¿entonces quién lo hará?
Olivia asintió.
Cuando te lo untan en la barriga sientes un calorcito riquísimo. ¿Verdad que sí, Adri? —añadió Paulina, levantando la mirada hacia él.
"Ah, conque por ahí iba la cosa", analizó Olivia. "Solo quería presumirme que Adrián le da masajitos en la panza".
Negó, manteniendo la sonrisa.
—No necesito revisarme. Además, eso de no poder tener hijos no siempre es culpa de la mujer. Yo digo que lo mejor sería que Adrián pase a consulta.
Supongo que aquí también tienen urólogo, ¿no?
Al escuchar eso, la cara de Adrián se descompuso.
—Ay, no te pongas así —insistió Olivia, adoptando un tono de falsa preocupación—. Ya sé que los hombres son demasiado orgullosos y que jamás van a aceptar que no dan el ancho en la cama. Pero si estás enfermo, hay que tratarse. ¡Que no te dé pena ir al doctor!
Olivia no se molestó en bajar la voz y habló con un tono normal. Varias personas en la sala de espera alcanzaron a escucharla y voltearon a ver a Adrián con curiosidad.
Por mucho que él arrugó la frente y puso su peor cara, no pudo evitar sentirse avergonzado ante las miradas de todos.
—Olivia, ¡deja de decir estupideces! —le reclamó entre dientes.
—Si te lo digo por tu bien. ¿Cuál estupidez? ¡Yo también quiero que seas papá pronto! —Olivia se despidió con la mano—. Bueno, ya los dejo para que pasen con el doctor. Me voy, bye.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...