Capítulo 192 La novia de Mateo tiró de su ropa por detrás.
Él contuvo su temperamento y le ofreció asiento a Olivia.
Ella se quedó de pie; quería ver hasta dónde llegaba con su teatro.
—Olivia, esta es la primera vez que conoces formalmente a Camila, ¿no? —preguntó Mateo—. Las presento. Camila, ella es mi hermana, la que se casó con el dueño de la empresa. Y ella es mi novia, Camila.
—Hola —saludó Camila con voz dulce, sin quitarle los ojos de encima al bolso y la ropa de Olivia.
Olivia había llevado una vida muy discreta y casera durante los últimos cinco años, pero no era ingenua.
Podía reconocer esa mirada de ambición descarada.
—Tu bolso y tu ropa son de marcas muy exclusivas — comentó Camila con una sonrisa aduladora.
A Olivia le pareció un poco extraño. Su hermano Ilevaba un par de años haciendo negocios con el respaldo de Adrián; en teoría, no debería faltarle dinero para comprar un simple bolso de diseñador. De hecho, le constaba que Mateo se había embolsado bastantes ganancias ilícitas por debajo de la mesa.
—Supongo —respondió Olivia con desinterés.
Camila tiró con fuerza de la camisa de Mateo.
—Es la primera vez que Camila te recibe así, ¿no deberías darle un regalo de bienvenida? —dijo Mateo con el mayor descaro del mundo—. No hace falta que sea gran cosa, con que le des un bolso como el tuyo es suficiente.
Camila sonrió sin abrir la boca detrás de Mateo, con un brillo de expectación en los ojos.
Olivia observó a la pareja. No podía entender de dónde sacaban el descaro para pedirle algo así.
—Rápido, no dejes que Camila piense que no la aceptamos en la familia —insistió Mateo con impaciencia.
Olivia se rio con sarcasmo.
—Vaya, ¿tengo cara de que me agrada mucho?
—¿Qué tratas de decir con eso? —reclamó Mateo.
Al ver que ella mantenía una actitud dura y no decía nada, Mateo se envalentonó aún más.
—Te lo digo de una vez: papá ya decidió que cuando demuelan la casa, todo el dinero y las propiedades van a ser para mí. ¡No vas a ver ni un centavo, ni un solo ladrillo! ¡De nada te sirve mandar gente a vigilar allá!
—Espero que convenzas a papá de que renuncie a esa casa y a todo el dinero de la demolición —indicó Olivia sin inmutarse, con tranquilidad.
Mateo se quedó pasmado un segundo y luego se carcajeó.
—¿Qué estupideces estás diciendo? ¿Todavía estás soñando? Renunciar, ¿para qué? ¿Para dártela a ti?
Camila, dime, ¿no está loca mi hermana?
Camila también dejó a un lado su actitud tímida y sumisa, mostrándose mucho más insolente.
—Con razón el señor Vargas no te quiere, eres una mujer avariciosa y vividora.
A Olivia le pareció el colmo de lo absurdo. ¿Cómo era posible que hasta la novia de su hermano supiera que Adrián no sentía nada por ella?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...