Capítulo 200 —¿Por qué crees que Pau no se atreve a mirarte cuando te habla? Es porque eres demasiado agresiva... —le reprochó Adrián.
Olivia ni siquiera esperó a que terminara la frase. En ese momento llegó el auto que había pedido, así que abrió la puerta, se subió y la cerró de un portazo.
¿Que ella era demasiado agresiva?
Qué ironía.
Una mujer que había estado a punto de dejar que muriera quemada era una mansa palomita en la mente de él.
Y ella, que era la víctima de todo el asunto, resultaba ser la agresiva.
Se llevó la mano al pecho dentro del auto, sintiéndose aliviada de que muy pronto estaría lejos de ese par.
Agradecía que le esperara una vida llena de posibilidades por delante; de lo contrario, temía terminar atrapada en la prisión de una esposa amargada, encerrada hasta el día de su muerte.
Al llegar a casa, se dio un baño, comió cualquier cosa e hizo una videollamada con su abuelita.
No se atrevía a ir a buscarla al hotel tan seguido.
Temía que, si iba demasiado, descubrieran su paradero y sus padres terminaran molestándola de nuevo.
Al verla tranquila y cómoda a través de la pantalla, sintió un gran alivio.
Había pasado todo el día sin revisar Mercado Libre.
Ahora, la aplicación estaba llena de notificaciones. Al abrirla, vio que había concretado más de diez ventas.
Calculó la hora y se dio cuenta de que aún estaba a tiempo de pedir una recolección de paquetería.
Aprovechando que Adrián no estaba en casa, se apresuró a empacar toda la ropa y llamó al servicio de mensajería para que se la llevaran.
Después de esos dos envíos, su clóset quedó repentinamente con un enorme espacio vacío.
No sintió lástima alguna; al contrario, sintió que se le quitaba un gran peso de encima.
Era como si alguien que hubiera caminado una distancia larguísima cargando un bulto pesadísimo de pronto se liberara de la mitad del peso. ¿Cómo no iba a sentirse tan ligera que parecíaa punto de volar?
¿Qué? ¿Ella ir a recoger a Adrián? ¿En qué estaban pensando?
—Adri está muy borracho y terco con que tiene que irse a casa —explicó Beto—. Dice que tiene algo importante que entregarte en persona. Ven a recogerlo.
—Si tiene algo que darme, pídele a un repartidor que lo traiga, o que me lo dé mañana. —Olivia ya estaba despierta, pero no tenía la más mínima intención de ir a buscarlo.
—Olivia... —murmuró Adrián esta vez, arrastrando las palabras—. Olvídalo, no hace falta que vengas. Yo voy solo. Son las cosas de esta tarde...
Olivia lo entendió de inmediato; se refería al documento de renuncia y la carta notariada de su padre.
Al otro lado de la línea, el ambiente ya era un caos.
Adrián debía estar perdidamente borracho. A través del celular, solo se escuchó un fuerte estruendo, seguido del ruido de platos y vasos haciéndose añicos contra el suelo.
—¡Adri! ¡Adri! ¡No te exijas de más! —gritó Beto—. ¡Con lo mal que estás, ni siquiera es seguro mandarte con un chofer! Además, esa mujer desalmada que tienes por esposa ni siquiera va a bajar a recibirte.
—Sí, Adri, ya olvídalo —sugirió otra voz—. No regreses a tu casa. Mejor ve a pasar la noche al departamento de Pau.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...