Capítulo 217 —Olivia, ellos son mis mejores amigos y tú eres mi esposa. Me resulta muy difícil estar en el medio cuando se llevan tan mal. En realidad, todos quieren tener una buena relación contigo. Especialmente Pau, que se siente muy arrepentida por lo que pasó esta mañana y tiene muchas ganas de hablar bien contigo.
Solo hazlo por mí, disfruta de esta comida y acepta sus buenas intenciones.
Olivia, al escuchar esas palabras, solo pensó que eran un completo disparate. No pudo evitar cuestionarlo:
—Adrián, ¿entonces que tus amigos hablen pestes de mí a mis espaldas y se burlen de mí por mi pierna lastimada es una muestra de buenas intenciones? ¿ Resulta que soy yo la que no acepta sus buenas intenciones y que todo es mi culpa?
Adrián arrugó la frente con impotencia.
—Olivia... ¿No te pidieron perdón ya? ¿Por qué sigues aferrándote a lo mismo?
Olivia rio; cuando una persona se queda sin palabras, a veces solo le queda reír.
Resultaba que con una simple disculpa bastaba.
—¿Entonces el hecho de que Paulina durmiera desnuda contigo también fue una muestra de sus buenas intenciones hacia mí? ¿Soy yo la que no es lo suficientemente comprensiva...?
Olivia aún no terminaba de hablar cuando se escuchó 7 un golpe fuerte sobre la mesa. Adrián le había dado un manotazo y la miraba con furia.
—¿Qué estupideces estás diciendo? —le reclamó.
Olivia sonrió sin decir nada.
Había vuelto a tocarle un punto sensible al gran señor Vargas.
Después de su arranque de enojo, Adrián pareció recordar el propósito de su visita y suspiró.
—Olivia, siempre buscas la forma de hacerme enojar.
Está bien, acepto que me equivoqué hace un momento, no debí alterarme así. Sin embargo, tampoco puedes ser tan mezquina todo el tiempo.
Claro, la mezquina era ella. Su esposo se había acostado con otra mujer, pero la mezquina seguía siendo ella.
En realidad, se había dejado llevar por el momento al decir eso. ¿No conocía ya la actitud de Adrián? Hacía tiempo que había decidido no desperdiciar sus emociones en ese sujeto ni en su grupo de amigos, pero aun así había perdido la paciencia.
Se puso de pie.
Adrián la sujetó del brazo para que no se levantara.
Resultaba que ese mismo pretexto también venía de Paulina.
Al parecer, ella terminó de revisar la orden y exclamó en un tono muy satisfecho:
—¡Es cierto, pediste todo lo que me gusta! ¡No esperaba menos de ti, Adri! ¡Eres la persona que mejor me conoce en todo el mundo!
Adrián rio.
Pues sí, Adrián era la persona que mejor conocía a Paulina en todo el mundo. Después de todo, no tenía ni la más remota idea de los gustos de su propia esposa...
A Olivia se le quitaron las ganas de salir tan rápido. A veces, escuchar a escondidas las conversaciones ajenas resultaba ser bastante entretenido.
Entonces escuchó que Paulina le preguntaba:
¿Adri, vas a tomar vacaciones pasado mañana?
—Así es. Después de tantos años, es la primera vez que me tomo unos días libres. —Sonrió Adrián.
—Adri, ¿entonces nos vamos de viaje a la playa? ¿Te acuerdas? En aquel entonces me prometiste que me llevarías a una isla, pero todos ustedes siempre se la pasaban ocupados con sus negocios, y yo me pasé cada verano haciéndoles compañía mientras trabajaban horas extras... —reprochó Paulina, soltando un par de quejidos en tono muy coqueto.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...