Capítulo 216 ¿Romántica? ¿No quería ser romántica? ¿Qué mujer no había sido alguna vez una joven soñadora frente a la persona que más amaba? ¿Cuántas veces se había esforzado por construir una vida y un hogar románticos junto a él, solo para chocar una y otra vez contra su indiferencia? ¿Y ahora le decía que ella no era romántica?
—Tal vez... mi idea del romance y la tuya son diferentes. —Abrió la puerta de la alacena y sacó otro tazón—. ¿Ya comiste?
Él se acercó y le quitó el tazón de las manos.
—Te dije que hoy pasaría por ti para salir a cenar, ya hasta reservé el restaurante.
¿Ah, sí? Hasta ese momento, Olivia recordó que, en efecto, se lo había mencionado.
—¿Se te olvidó? —la reprendió, con el semblante serio —. Nunca te acuerdas de nada de lo que te digo. ¿En qué tanto piensas todo el día?
Olivia lo miró de reojo y se guardó la respuesta para sí misma: "En cómo divorciarme de ti".
Él malinterpretó su mirada y apagó la estufa.
—¿Te lo digo y todavía te enojas? Anda, ve a cambiarte, vamos a cenar.
"Está bien", pensó Olivia. "Tomémoslo como la última cena".
Adrián había reservado en un restaurante de comida japonesa, lo cual sorprendió un poco a Olivia. Él prefería los sabores fuertes, y la gastronomía nipona solía ser bastante ligera; además, ni siquiera comía crudo. Por su parte, ella tampoco acostumbraba comer sashimi.
—Es un lugar nuevo, quería que lo probáramos. —La guio hasta un amplio salón privado con tatami, exclusivo para ellos dos.
El mesero les trajo el menú y les habló sobre los paquetes especiales por la inauguración.
—Danos un momento, primero vamos a revisar — indicó Adrián.
—Muy bien, si necesitan algo, pueden presionar el timbre para llamarme —respondió el empleado.
Una vez que el mesero se retiró, Adrián le habló a Olivia.
—Pide lo que se te antoje, olvídate de los paquetes.
Siempre traen cosas que a uno no le gustan.
A Olivia le daba igual; su mayor inconveniente con los paquetes era que las porciones solían ser demasiado grandes y nunca lograba terminárselas.
—¿Invitaste a alguien más? —indagó.
Adrián sonrió.
—Al principio solo íbamos a ser nosotros dos, pero antes de salir me acordé de que a Pau le encanta la comida japonesa, así que los invité a todos.
Olivia le dirigió una mirada fría.
—¿Cómo que "también" le encanta? A nosotros dos ni siquiera nos gusta la comida japonesa.
Desde el principio, a la única que le gustaba era a Paulina. ¿Y él tenía el descaro de decir que se había acordado "de casualidad" antes de salir?
Adrián se estiró sobre la mesa para tomarle la mano.
—La comida es lo de menos, ¿no crees? Lo importante es que pasemos un rato todos juntos. No te enojes, ¿sí? Admito que me equivoqué al no avisarte, pero sé que, si te lo hubiera dicho, te habrías negado a venir.
—A ver, Adrián, ¿en qué momento te he prohibido que salgas a comer con Paulina? —le reprochó, retirando la mano—. Si querían cenar juntos, háganlo. ¿Qué necesidad tenías de arrastrarme a mí?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...