Capítulo 231 Rosa seguía en el hospital, así que respondió que no.
Aunque ignoraba adónde había ido Olivia, sabía que se había ido para siempre. Igual que ella, que jamás querría que el hombre del que había huido volviera a encontrarla, tampoco querría que su esposo la hallara.
Por eso, fuera de decir que no, todo lo demás era un " no sé".
Adrián colgó el celular, frustrado.
Intentó llamar a Olivia una vez más. La llamada no entró.
Abrió la aplicación de cámara de seguridad en su celular y solo encontró oscuridad.
¿Las luces de la sala apagadas?
¿Estaría durmiendo en la habitación?
Adrián arrugó la frente; empezó a sentirse intranquilo.
—Adri—dijo Paulina, con el rostro tenso de preocupación—, ¿por qué no mandas a Beto a que vaya a ver?
—No es nada —respondió, ya cruzando el vestíbulo del hotel hacia su habitación—. Seguro se cansó de mí y apagó el celular.
¿Lo habría vuelto a bloquear?
"Si me vuelve a bloquear, cuando regrese le voy a jalar las orejas", pensó Adrián con el ceño fruncido.
—Adri, ¿en serio Olivia se atreve a cansarse de ti? — preguntó Paulina con una sonrisa forzada.
—Muchas veces —respondió Adrián con una sonrisa amarga.
Al menos últimamente.
A Paulina se le borró un poco la sonrisa.
Adrián tampoco parecía tener ganas de conversar. El resto del camino a la habitación transcurrió en silencio entre los dos.
Habían reservado una villa frente al mar.
Adrián entró, se sentó y se quedó mirando el celular sin parar.
—Adri —lo llamó Paulina.
—Sí—murmuró—. Descansa tú.
Adrián se levantó, sacó una bata del clóset y se la puso sobre los hombros.
—El aire acondicionado está muy frío—dijo—. Si te preocupa resfriarte, mejor abrígate un poco más.
Paulina se quedó inmóvil un instante; luego, Adrián, casi por inercia, la fue guiando hasta el tocador.
Adrián tomó la secadora y comenzó a secarle el cabello con destreza.
Sus movimientos eran realmente hábiles: pasaba los dedos entre los mechones como si fueran un peine, con tal suavidad que no jalaba ni un solo cabello.
—Adri —preguntó Paulina con voz ligeramente temblorosa—, ¿sueles secarle el cabello a Olivia en casa?
Las manos de Adrián se detuvieron un instante.
Sí lo había hecho.
Cinco años atrás, cuando Olivia tuvo el accidente, no podía hacer casi nada sola: bañarse, lavarse el cabello...
Durante un tiempo la había cuidado: le lavaba los pies, le cambiaba las vendas, le enjuagaba y le secaba el cabello...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...