Capítulo 244 La sala de ensayos era solo eso: un espacio para bailar, y no resultaba adecuada para la rehabilitación.
La falta de equipamiento era el problema más serio.
Olivia estudiaba el video de ejercicios y, movimiento por movimiento, iba pensando cómo adaptar cada uno a su situación y al espacio disponible.
En la Clínica San Rafael siempre había una enfermera que la asistía; ahora estaba sola, y las caídas sucedían sin parar.
En poco tiempo quedó empapada en sudor, con el dolor sin darle tregua.
—¡Olivia!
Cuando volvió a caer, escuchó a sus espaldas una voz femenina, suave y familiar. Al mismo tiempo, un par de manos firmes la sostuvo desde atrás, igual que en los años de entrenamiento en la Escuela Nacional de Danza.
—Maestra... —dijo, sin poder disimular la emoción.
Julián también estaba allí; Olivia asintió en señal de saludo.
Quería recuperarse. Pero no quería que nadie lo supiera. Temía que al final todo quedara en nada, que no lograra sanar, y entonces solo habría defraudado las expectativas de los demás sin ningún motivo.
La maestra Carmen negó, con una actitud de desaprobación.
Olivia creyó que la maestra también había perdido la fe en su recuperación, y sintió un pinchazo de desánimo; aunque tampoco fue tanto, porque nunca se había permitido abrigar demasiadas esperanzas.
Aun así, allí donde estaba, se obligó a sonreír, y la situación se volvió un poco incómoda.
—Criatura, ¿cómo se te ocurre hacer esto sin apoyo? ¿ Quieres acabar llena de moretones? —Carmen la miró con reproche—. Tenemos a tantísima gente en esta gira, entre el elenco y el personal de apoyo. ¿No se te ocurrió pedirle ayuda a alguien? ¿Te daba vergüenza molestar a los demás, y hasta a mí? ¡Si compartimos el mismo cuarto!
—¡Exacto, y también estoy yo! Hoy ya terminé mi función; mañana te acompaño a practicar —añadió Julián.
—le preguntó Julián mientras caminaban—. ¿Me lo puedes compartir?
—Sí, es el que me dieron en la clínica. —Olivia le reenvió el video.
Lo que Olivia jamás habría imaginado fue que al día siguiente Julián apareció con unas ojeras pronunciadas y, encima, con los ejercicios de rehabilitación ya optimizados.
—Disculpa, Olivia, con una noche solo alcancé a modificar estos movimientos —dijo Julián, mientras los demostraba uno a uno y le enviaba el video de la demostración—. No te preocupes: anoche estuve insistiéndole al doctor hasta que ajustó la rutina a nuestra situación, y el resultado es el mismo —añadió con una sonrisa.
—En serio, muchísimas gracias —respondió Olivia, todavía sorprendida—. Espero que yo no sea una molestia para el doctor.
—¡Para nada! Tiene muy buena relación con mi familia y le encantó la idea de ver cómo funciona la versión mejorada. En cierto sentido, eres un caso de prueba — bromeó Julián.
Olivia rio. Era más que feliz de ser ese tipo de caso de prueba.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...