Capítulo 243 Por fin había logrado liberarse de él.
Desplazó el dedo hacia arriba para ver sus mensajes anteriores. Eran muchos, muchísimos, todos enviados esa noche. Ni siquiera tenía ganas de leerlos. Solo le respondió una cosa:
"Ya dije lo que tenía que decir. Si no es para confirmar el divorcio, no me vuelvas a escribir. No voy a leer tus mensajes".
En cuanto lo envió, él respondió:
"¿Me estás amenazando con el divorcio? ¿En serio crees que le tengo miedo?" No lo estaba amenazando. ¡Ya estaba harta de repetir lo mismo!
"Los papeles del divorcio ya están en casa. Supongo que ya los viste. Si en serio no le temes, entonces arréglalo de una vez. Cuando regrese, firmamos".
"Bien".
Olivia exhaló despacio. Estaba bien; lo único que importaba era que hubiera aceptado.
Sin embargo, después de ese "bien", le llegaron dos fotos. En la primera salían él y Paulina frente a una villa con vista al mar. En la segunda estaban sentados a la mesa del comedor de la casa en la que Olivia y Adrián habían vivido cinco años, compartiendo una cena. Si Olivia no se equivocaba, la comida sobre la mesa era lo que él acababa de preparar.
"Olivia, no soy tan poca cosa como para quedarme sin nadie".
Le mandó un emoji de aprobación y le escribió:
"Que seas muy feliz".
Y ya no le prestó más atención. Siguió revisando sus redes sociales.
La Olivia de antes había sido insegura y susceptible, encerrada en su pequeño mundo, sin apenas asomarse a las redes sociales. Pero en este tiempo había encontrado algo que le gustaba en esa rutina.
Le encantaba ver las vidas de los demás: sus comidas del día a día, sus atardeceres y amaneceres.
Esa publicación tan ostentosa de Adrián no generó mayor revuelo, y nadie le envió capturas de pantalla, lo cual era lo más lógico.
Sus contactos en común eran solo sus excompañeros de preparatoria y el grupo de Beto. A Beto y a los suyos ya los tenía bloqueados, así que lo que dijeran no le llegaba. En cuanto a los de la preparatoria, la mujer en las fotos no era ella; nadie iba a meterse a comentar algo tan incómodo. Nadie preguntaría: "Adrián, ¿y cuándo cambiaste de esposa?" Y mucho menos alguien le mandaría capturas.
Lo más probable era que estuvieran murmurando en sus grupitos privados. Pero no era ella quien quedaba en ridículo, así que lo que dijeran no le importaba.
Al día siguiente era la función oficial.
Estuvo ocupada todo el día con la logística y la producción. Cuando el espectáculo terminó y los bailarines salieron a agradecer los aplausos, escuchó cómo la sala entera resonaba con una ovación, y sintió un orgullo genuino: ella también era parte de ese elenco.
Y quería volver a estar sobre ese escenario.
Eso le hizo pensar en el plan de rehabilitación. Así que, cuando la función concluyó y todos se marcharon, se quedó sola y caminó hacia el salón de ensayos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...