Capítulo 246 Fuera de las festividades, aniversarios y cumpleaños, casi todas las demás fotos las había tomado escondidas: cinco años de su vida capturados con la cámara, un registro silencioso de todo el amor que sentía por él.
Solo cuando se ama a alguien, se quiere guardar cada una de sus expresiones, cada instante; nunca hay fotos ni miradas suficientes.
Cinco años. Casi dos mil días. Con tan solo una foto diaria ya habría más de mil imágenes. ¿Y cuándo se había conformado con una sola al día?
Sin dudar más, deslizó el dedo por la pantalla para seleccionarlas todas y presionó eliminar.
Cinco años, casi dos mil días y noches, borrados con apenas unos movimientos de dedo.
Un toque más para vaciar la carpeta de elementos eliminados recientemente, y la imagen de ese hombre desapareció de su galería para siempre.
El celular pareció vaciarse.
Y en su corazón también se abrió un hueco.
Pero no sentía tristeza.
Era como esos videos de desapego y orden que tanto circulaban en redes: cuando tiras lo que ya no necesitas, la casa entera respira, se vuelve luminosa.
Afuera, el cielo era de un azul intenso. El sol bañaba el mundo entero con un resplandor dorado.
Deslumbrante.
Altabrisa.
Era la hora del atardecer.
Adrián volvió a su oficina.
Empujó la puerta y de pronto una lluvia de pétalos cayó sobre él; al mirar alrededor, descubrió que la oficina había sido decorada con globos y flores en algún momento sin que lo notara.
—¡Feliz cumpleaños!
Con esa voz suave y entusiasta de Paulina, ella, Beto y Nico salieron corriendo de sus respectivos escondites.
Solo entonces cayó en la cuenta: era su cumpleaños.
Durante cinco años, nunca había recordado por sí solo cuándo era su cumpleaños; siempre había sido Olivia quien...
Al llegar a ese nombre, arrugó la frente y lo sacó de su mente.
—¡Adri! ¿Qué haces ahí? ¡Apúrate! —le gritó Paulina desde adelante.
—Ya voy. —Guardó el celular y los siguió a paso largo.
El restaurante que había reservado Paulina estaba cerca del departamento donde ella vivía.
—Queda perfecto —comentó—. Si nos emborrachamos, nos vamos a mi casa a dormir.
—Tiene razón —dijo Beto con una sonrisa—. Nuestra Pau siempre acierta.
Paulina le lanzó una mirada fulminante, luego le indicó al mesero que tenían una reservación a nombre de la señorita Castillo.
—Por supuesto. Síganme, por favor —respondió el mesero, conduciéndolos hacia el privado.
En el momento en que se abrió la puerta, comenzó а sonar la música.
Adrián se quedó pasmado de nuevo.
La sala no solo estaba decorada con flores y globos; en la pared del fondo, una pantalla enorme proyectaba un video con decenas de fotos: él con Paulina, con Beto y con Nico, todas tomadas durante sus años universitarios.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...