Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 271

Capítulo 271 Los curiosos no iban a dejar pasar semejante espectáculo; volvieron a amontonarse alrededor e incluso hubo quien se puso a transmitir en vivo.

Cuando Olivia llegó, los dos seguían revolcándose por el suelo hechos un nudo, y había gente apuntándoles con el celular mientras narraba lo que pasaba.

—¡Ya basta! ¿No les da vergüenza verse así? —Ella intentó separarlos sin éxito—. ¡Los voy a grabar y a subir el video a internet! ¿No tienen dignidad?

Julián Ilevaba ventaja en ese momento y tenía a Adrián inmovilizado contra el piso.

—¡A mí qué me importa! La dignidad me tiene sin cuidado.

Pero mientras hablaba, Adrián retomó el control, clavándole la rodilla en el cuello con fuerza. La cara de Julián se puso roja de asfixia.

—¿A ti tampoco te importa? —Olivia estiró el brazo desde atrás y le rodeó el cuello a Adrián para jalarlo hacia atrás.

Parecía que iba a separarlos, pero Adrián casi se quedó sin aire. Terminó soltando brazos y piernas, y Julián, libre al fin, le dio una patada con ganas.

Cuando Julián iba a patear otra vez, Adrián por fin se dio cuenta.

—¡Olivia! ¡Te estás poniendo... de su lado! —Le costaba hablar porque no podía respirar bien.

Olivia apretó la mandíbula sin decir nada y siguió sujetándolo del cuello con todas sus fuerzas.

—¡Se acabó! ¡No van a seguir peleando!

—No estoy peleando... Ve a agarrarlo a él... cof, cof, cof... ¿Por qué me agarras a mí... cof, cof, cof...? — Adrián tosía mientras intentaba hablar entre bocanadas de aire.

Paulina se acercó corriendo con los ojos enrojecidos.

Llorando, se interpuso entre Julián y Adrián.

—No le pegues, lo que dije lo dije yo. Te pido disculpas, con eso basta. Si en serio no puedes aguantarte, pégame a mí, pero a él no, a él no...

Paulina todavía tenía marcados en la cara los cinco dedos de la cachetada que Julián le había dado.

Adrián miró a Paulina y luego levantó la mirada con amargura hacia Olivia, que seguía sujetándolo del cuello.

—Siempre dices que le doy preferencia a Pau. Mírala tú misma, ¿cómo no voy a protegerla?

—A ver, Adrián, ¿en serio esa es tu capacidad de razonamiento? Más te vale que ese cerebro tuyo aguante hasta que nos divorciemos y la empresa no se hunda, porque no tengo ninguna intención de que me toquen deudas en la repartición.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)