Capítulo 273 Cuando Paulina escuchó lo que Adrián dijo, sonrió satisfecha. Pero al levantar la mirada hacia él, se dio cuenta de que sus ojos seguían perdidos en la distancia, distraído mientras le hablaba.
—Adri, ¿nos vamos de aquí mañana? —dijo ella.
Adrián no respondió en un largo rato.
—¿Me escuchaste? ¡Adri!
Adrián retiró la mirada lentamente.
—Sí, te escuché.
La silueta de Olivia ya había desaparecido, junto con sus tres acompañantes.
Durante todo el camino, Julián no dijo nada.
Las calles de Venecia estaban atestadas de gente, pero el aire se había vuelto inexplicablemente pesado.
Los cuatro regresaron al hotel. Julián acompañó a las tres chicas hasta el ascensor, pero se quedó afuera y dijo con una sonrisa:
—Vayan a sus habitaciones, se me olvidó comprar algo. Voy a regresar por ello.
—¿Qué vas a comprar? —le preguntó Valentina.
—Cosas de chicos.
Las puertas del ascensor se cerraron y Julián desapareció de vista.
La compañera de cuarto de Valentina preguntó de la nada:
—¿Qué cosas especiales necesitan comprar los chicos? No es como si ellos tuvieran esos días del mes.
Valentina soltó una carcajada. La tensión se disipó.
Pero entonces recordó algo:
—Yo también tengo que comprar unas cosas. Mejor bajo en un rato. Vayan ustedes dos al cuarto primero.
Al llegar al piso, Olivia y la compañera de Valentina salieron una tras otra. Ella tomó el ascensor de vuelta a la planta baja.
De camino a su habitación, Olivia pasó por el pasillo del hotel, desde donde se podía ver el jardín interior.
—¡Desgraciado! ¡Es un maldito desgraciado! ¿Por qué le hace eso a Olivia? ¡¿Con qué derecho la trata así?!
Por su voz, parecía que estaba a punto de quebrarse.
—¡Julián! No te pongas así. Si Olivia se entera, se va a sentir peor —dijo Valentina, tratando de calmarlo.
—¡Por eso salí solo, para tranquilizarme! —respondió Julián con rabia—. ¿Sabes qué es lo que más me enfurece?
—¿Que... el tal Vargas le quedó mal a Olivia? —adivinó Valentina.
—¡Eso por supuesto que me enfurece! —dijo Julián con la voz entrecortada—. Pero lo que más me enoja es que ese imbécil permitió que alguien de afuera se burlara de la pierna de Olivia. ¿Por qué se lastimó la pierna? ¡Por él! ¡Por salvarlo a él! Si no hubiera sido por rescatarlo, hoy Olivia estaría brillando en cada escenario de la gira. Y él se pone a reírse de ella junto con esa cualquiera. Si hoy Olivia no me hubiera detenido, ¡le habría roto una pierna para devolvérsela!
—¡Julián! ¡No seas impulsivo! —se apresuró a decir Valentina.
—¿Impulsivo? ¡Lo que me da rabia es no serlo lo suficiente! ¿Por qué soy tan racional? Si tan solo hubiera sido un poco más impulsivo, en ese entonces...
Julián se detuvo ahí y no terminó la frase. Se bebió de un trago lo que le quedaba en el vaso. Su voz se volvió cada vez más ronca:
—Yo pensé... pensé que ella iba a ser feliz. Le salvó la vida... ¿Cómo es posible que no le dé la felicidad que merece...?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...