Capítulo 293 —Todo fue culpa de Olivia —dijo Beto—. Sin ella de por medio esta vez, seguro que sale bien.
—¡Deja de decir estupideces! —Adrián arrugó la frente, molesto por el comentario.
—Es en serio —insistió Beto—. En los negocios, a veces no queda de otra más que creerle a la suerte.
Adri, Olivia y tú no son compatibles. Desde que te casaste con ella, ¿qué cosa buena te ha pasado?
Adrián respondió, distraído:
—Ya deja esas ocurrencias. ¿En qué momento salió la empresa a bolsa? ¿No fue después de que me casé?
—No es lo mismo. También hay que ver los años.
Cuando estábamos en racha, tu buena suerte alcanzaba para contrarrestar su influencia negativa, pero la energía de las personas fluye, y poco a poco ella fue absorbiendo la tuya. Cuando se te acabó, solo te quedó la mala suerte. Te lo digo en serio, mandé consultar a un adivino: la razón por la que este año nos ha ido mal una y otra vez es exactamente esa.
Al ver que Adrián seguía sin creerle, Beto continuó:
—A ver, dime, ¿por qué los viejos dicen que detrás de un gran hombre hay una gran mujer? Cuando ella no te llevaba la contra, a ti te iba de maravilla. En cuanto empezó a causarte problemas, tu suerte se desplomó. Ya lo dice el dicho: casa dividida no prospera. ¡Eso lo saben todos!
—Ya, ya. Quédate al pendiente de lo de la empresa, tengo que salir un momento. —Adrián se levantó y, sin importarle que Beto siguiera hablando a sus espaldas, salió a paso rápido mientras llamaba al chofer—?
Fuiste a Santa María? ¿Mercedes estaba en casa? ¿Y la casa de mi suegro? ¿Ellos tampoco están?
Beto había salido detrás de él y solo alcanzó a escuchar esa parte.
Enseguida volvió a la oficina y marcó el número de Paulina.
—Pau, parece que Adri ya se enteró de que la abuelita de Olivia desapareció. Ten cuidado, no vayas a meter la pata.
—Ya lo sé. Olivia regresó, pero no importa. Usé un celular aparte para comunicarme con esa gente, y además ya corté todo contacto. Hasta tiré el chip.
—Beto, gracias. En este mundo, solo tú me ayudas con todo el corazón, sin esperar nada a cambio, sin segundas intenciones. —Paulina habló con un tono delicado, como si estuviera a punto de llorar.
Beto se conmovió.
—También está Adri.
—Adri, él... —A Paulina se le quebró la voz—. Adri es increíble, pero entre nosotros siempre está Olivia de por medio. Aunque él no la quiere, tiene un sentido de responsabilidad demasiado fuerte: tiene que responderle a Olivia, tiene que responderle a la abuelita de Olivia... Cuando alguien carga con tanto, ya no puede entregarse a mí.
—Pau, Adri tampoco tiene opción...
—Lo sé. Y así como es, también lo amo. Si fuera alguien irresponsable, no me habría enamorado de él.
Pero, Beto, amar a alguien es muy difícil. Solo tú... tú eres el que más me conmuevė...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...