Capítulo 295 Lo único que ocupaba su mente era saber si su abuelita estaba bien. No quería escuchar nada que no tuviera que ver con ella.
—¿Quién es este tipo? —La mirada hostil de Adrián se clavó como un puñal en Santiago, que estaba a un lado.
Olivia estaba por hablar, pero Santiago se interpuso para cubrirla.
—Oli, vamos. —Le lanzó a Adrián una mirada desdeñosa que apenas le rozó la cara al pasar.
—¡Alto ahí! —Adrián salió tras ellos y les cortó el paso.
Con los ojos todavía encendidos de furia, fijos en Santiago, le preguntó a Olivia—: ¿Ya hay noticias de tu abuela?
—Señor, eso no parece ser asunto suyo. —En la brisa nocturna, Santiago mantuvo a Olivia detrás de él.
Vestido de negro, con la mirada fría y una presencia imponente.
Adrián se rio con burla.
—¿Que no es mi asunto? ¿Y tú de dónde saliste?
Pregúntale a ella qué soy yo de su vida. ¡A ver si no es mi asunto! ¿Tienes idea de quién soy?
—Claro que sí —respondió Santiago con un tono helado—. Adrián, el esposo de Oli. Ah, no, espera... ¿no debería ponerle un "ex" adelante? Porque estás a punto de convertirte en exesposo, ¿no?
Esas dos letras, "ex", enfurecieron a Adrián.
—¿Ex? ¡Ni lo sueñes! ¡Olivia, ven aquí!
La orden le salió de manera automática. Olivia siempre le hacía caso; antes, bastaba con que le pidiera algo para que ella lo hiciera. Incluso ahora, aunque estuviera enojada con él, estaba convencido de que, en las cuestiones importantes, ella no tomaría una decisión equivocada.
Pero Olivia no se movió.
Se quedó detrás de Santiago, agotada de tanto forcejeo. Sobre todo ahora, sin saber dónde estaba su abuela, toda esa discusión de esposo y exesposo solo le provocaba hartazgo.
—Vamos. —Tomó a Santiago del brazo, sin ganas de decir nada más.
—Olivia, vuelve a casa. Llevas un mes fuera. ¿No extrañas la casa? Rosa renunció; ahora soy yo quien limpia todos los días. Todo está igual que cuando te fuiste. Vuelve, ¿sí?
—Adrián, ¿en serio tiene que ser así? —Olivia perdió la paciencia—. ¿Tú crees que en serio esa es mi casa?
Una casa cuya contraseña es el cumpleaños de tu amor platónico, ¿esa dices que es mi casa? ¿O la que está decorada toda al gusto de ella? ¿Esa es mi casa?
Te lo digo de una vez: detesto ese lugar.
Adrián la miró y se quedó paralizado.
—Señor Vargas, compórtese. Conservemos algo de dignidad. —Santiago le separó los dedos uno por uno, y luego se llevó a Olivia.
—¡Olivia! —Adrián la vio subirse al auto de Santiago.
Se quedó ahí parado un largo rato, inmóvil, hasta que un policía de la delegación lo llamó. Solo entonces reaccionó, como si despertara de un sueño: claro, i encontrar a la abuela! Lo que más le urgía a Olivia era saber dónde estaba su abuela. Encontrarla era lo primero.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...