Capítulo 309 Casa de Paulina.
Por la mañana.
Cuando Adrián despertó, sentía la cabeza a punto de reventarle. Hizo un gesto de dolor y se dio la vuelta, solo para descubrir algo mucho peor que el dolor de cabeza...
Levantó la sábana y miró hacia abajo; fue como si un rayo le cayera encima y la resaca se le esfumó.
No traía nada puesto...
Y lo más aterrador era que reconocía dónde estaba: la habitación de Paulina.
No quería mirar, pero no le quedó más remedio que voltear.
Tal como temía, ella estaba acostada a su lado, con la sábana cubriéndola apenas a medias; la piel que quedaba al descubierto estaba desnuda...
Tenía la mente hecha un caos, pero lo primero que hizo fue cubrirla a toda prisa.
Cuando intentaba reconstruir lo que había pasado la noche anterior, desde afuera llegó la voz adormilada de Beto, como si acabara de despertar.
—¡Adri! ¡Adri! ¿Dónde estás? ¿Pau? ¿Dónde están?
Adrián entró en pánico, se bajó de la cama y sin querer tiró un florero. Beto siguió el ruido y se acercó.
—Adri... —Pero antes de terminar de llamarlo, vio la escena en la que estaban Adrián y Paulina.
Adrián palideció.
—No es lo que parece, yo tampoco sé cómo...
Adrián trató de concentrarse para recordar lo que había sucedido.
Recordaba que, en efecto, parecía haberla abrazado, pero de ahí en adelante todo era un vacío...
Al instante le vino a la mente aquel día de cinco años atrás: cuando Olivia salió de la cirugía y recobró la conciencia, sus primeras palabras fueron: "Adrián, ¿ podrías dejar de tomar?" La culpa le golpeó como una marea abrumadora.
Se lo había prometido; le prometió que nunca más tomaría y lo había cumplido. Durante cinco años no probó una gota de alcohol. Cuando salía con Beto y los demás y ellos pedían tragos, él solo tomaba refresco o té.
Pero cinco años después, había roto su promesa...
—Adri... —Paulina se arrastró hasta el borde de la cama envuelta en la sábana y le tomó la mano con suavidad—. Adri, no te pongas así. No voy a pedirte que te hagas responsable. Hagamos como que nada pasó; cuando salgamos de esta habitación, los dos lo olvidamos. No te preocupes...
—Ya basta —intervino Beto—. Lo hecho, hecho está, y el tiempo no se devuelve. Adri, Pau ni siquiera te reclama nada, ¿por qué te torturas así? Un hombre exitoso como tú... ¿quién no tiene una segunda casa por ahí? De cualquier manera, Pau no va a competir con Olivia por nada; tampoco es que no puedas mantenerlas. Sigue con Olivia como siempre y a Pau la cuidas por fuera. El día que pelees con Olivia, tienes adónde ir: Pau siempre va a ser tu confidente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...