Capítulo 319 Olivia volvió a ver a Adrián.
No se veía nada bien: tenía el semblante demacrado, ojeras oscuras y, además, un fuerte olor a cigarrillo impregnado en la ropa.
Lo miró con decepción.
Adrián también se dio cuenta; tosió un par de veces y dijo:
—Perdón, en la mañana llegaron unos clientes a la oficina y fumé algunos cigarros.
Acto seguido, hizo que Rosa pasara al frente.
—Ya que volviste, Mercedes y tú necesitan a alguien que las atienda. Aunque...
Adrián le echó un vistazo a Santiago.
—Aunque se podría contratar a alguien nuevo, Rosa conoce bien la rutina y antes te cuidó muy bien.
Al reencontrarse con Rosa, Olivia sintió genuino cariño.
Hasta le daba risa pensarlo.
Llevaba cinco años casada, y en esa casa, la persona más cercana a ella no había sido su marido, sino la empleada doméstica...
En fin, estaba bien. Si durante ese mes de regreso Rosa tenía tiempo y estaba dispuesta, podía volver.
Pero si ya tenía otro trabajo, no iba a pedirle que lo dejara por tampoco tiempo.
Así que le preguntó primero a Rosa. Ella, por supuesto, respondió encantada que "tenía tiempo" y que "quería volver". Olivia se quedó tranquila; también estaba acostumbrada a ella.
Lo normal habría sido que, tras recoger a Rosa, cada quien tomara su camino: Olivia y Santiago se llevarían a Rosa de vuelta a la habitación del hospital, y Adrián se iría.
Pero Adrián no se movió. Se quedó ahí de pie y la Ilamó:
—Olivia...
—No vamos a volver.
Adrián palideció.
—¿Qu... qué? Si volvieron, ¿dónde vana quedarse si no es en la casa? Olivia, ¿sigues enojada? No importa, regresa a la casa; no tienes que hablarme, haz de cuenta que no existo. Cuando quieras dirigirme la palabra, me la diriges.
Olivia lo observó en silencio. Por el momento prefería no decirle que solo había vuelto por un mes y que pronto se iría de nuevo. Le preocupaba que armara algún escándalo y terminara impidiéndole partir.
—Olivia —dijo él—. Sé que estás enojada, pero tenemos toda una vida por delante. Con el tiempo vas a entender que nunca tuve la intención de separarme de ti. Quiero pasar el resto de mi vida contigo.
—Adrián. —Ella se mantuvo tranquila—. En serio quiero divorciarme de ti. A Mercedes deberían darle de alta en cinco días; en cuanto salga del hospital, vamos al registro civil y lo tramitamos. El convenio de divorcio lo dejé en un cajón; seguro ya lo viste. Si tienes alguna objeción a las cláusulas, todavía puedes plantearla.
—Sí tengo objeciones, yo no...
—Adrián. —Olivia lo interrumpió—. Si no quieres ir al registro civil, también se puede. Hago la solicitud en línea y ya. De cualquier forma, llevamos cinco años de matrimonio; no pienso hacerte las cosas difíciles, y te pido que tampoco me las hagas a mí. Terminemos bien.
Olivia sacó el celular ahí mismo, dispuesta a hacer la solicitud en línea.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...