Roberto no reaccionaba; era inútil esperar que pronunciara una sola palabra.
Los paramédicos lo subieron a la camilla, y Adrián subió con él a la ambulancia. La abuela del barrio no paraba de exclamar "por Dios", y siguió gritando hasta que la ambulancia se alejó y ya no se escuchó nada más.
Maniobras de reanimación. Terapia intensiva. Así
transcurrió un día entero.
Cuando Adrián regresó, ya era de noche. El médico le advirtió que la situación era crítica y que la familia debía prepararse para lo inevitable.
Él no tenía nada que preparar. Su padre ya lo había dejado todo arreglado por su cuenta; tal vez lo hizo ir solo para tenerlo como testigo: él, Rogelio Vargas, conocido como Roberto, estuvo aquí y se fue.
Alguna vez dijo que viviría como si su padre no hubiera existido, pero que cuando muriera, iría a despedirlo: un cierre definitivo para ese vínculo de padre e hijo que tanto despreciaba.
Por la noche, en la casa de su padre, masticó a duras penas un par de pedazos de pan. Se le atoraban en la garganta; los pasó con agua y no comió más. A pesar de que la calefacción estaba al máximo, la casa conservaba un frío inexplicable y aterrador.
Al día siguiente, antes de que llegara el horario de visitas, llamaron del hospital para avisarle que su padre murió.
No sintió tristeza.
Llevaba tanto tiempo esperando ese día. Solo que, sin saber por qué, sentía que todo fue demasiado rápido.
Los trámites también fueron sencillos. Nada de funeral: cremación directa y entierro de las cenizas.
En la lápida ni siquiera grabaron un nombre; siguiendo la voluntad de su padre, grabaron una sola frase: "Un hombre sin alma".
Al día siguiente, el abogado que su padre había designado fue a verlo. Le entregó un testamento y una carta manuscrita dirigida a él.
"Adri, hijo mío:
Sé que odias que te llame así, pero ya conoces lo terco que es tu padre. Perdóname; déjame llamarte hijo mío una última vez.
Tu padre fue un fracasado toda su vida. Al final, te agradezco que hayas venido a acompañarme estos días, aunque dijiste que solo venías a recoger mi cuerpo.
Tomé la pluma con la intención de dejarte algo valioso, pero descubro que, aparte de un poco de dinero, no tengo nada que darte.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...