Capítulo 323 Nico insistió:
—¿Por qué? ¿Qué pasó?
En ese tiempo la esposa de Nico estaba embarazada, así que había convivido menos con ellos y no estaba al tanto de muchas cosas.
—Nada —dijo Beto—. Olivia volvió y Pau tiene miedo de que Olivia malinterprete las cosas, así que no se atreve a seguir en contacto con Adri.
Adrián arrugó la frente, pero aun así respondió:
—No es para tanto. Tráela, dile que es asistente de la empresa.
—Sí, está bien —dijo Beto—. Entonces... ¿le compro un vestido de gala?
—Sí, cómpraselo —dijo Adrián—. Te transfiero el dinero a tu cuenta.
Beto no dijo nada.
Al día siguiente, en el estudio Atelier Vega.
Olivia había contactado a Marco con anticipación para avisarle que iría a elegir un vestido de gala, así que la asistente del estudio no solo preparó una fila de vestidos según sus medidas y preferencias, sino que el propio Marco estaba esperándola.
En el momento en que Olivia apareció del brazo de Santiago, a Marco se le iluminó la cara.
Olivia se sobresaltó. ¿Desde cuándo Marco era tan efusivo?
Lo que no esperaba era que la emoción de Marco fuera dirigida hacia Santiago.
—¡Mira nada más! ¡Así que volviste! —exclamó Marco, y al ver que Olivia iba del brazo de Santiago, se dio cuenta de que ambos se apellidaban igualUstedes...
—Así es, es mi prima —dijo Santiago con una sonrisa.
—¿Por qué no me lo dijiste antes? —Marco miró a Olivia—. Con razón me parecía conocida, yo pensaba que era cosa del destino. ¡Se parecen bastante!
Cosa del destino y todo...
—Ya puede pasar a probarse los vestidos. —La asistente fue a buscar a Olivia.
Olivia, que no había dejado de sonreír de oreja a oreja escuchándolos conversar, vio que la asistente ya había descolgado los vestidos y la siguió para probárselos.
Marco le dijo a Santiago en voz baja:
—Tu prima se ve mucho más contenta.
Santiago se entristeció apenas.
—¿Antes estaba muy triste? —Que hasta alguien ajeno lo notara... ¿Tan obvia era su infelicidad?
Marco negó.
—Tanto que daba pena. Tiene mucho talento, en todo lo que hace. Antes bailaba y dicen que le decían Cisne; después, el Cisne se lastimó las alas y vino aquí a encargarse de la ropa de su marido. Se empeñó en que cada prenda tuviera un sello único, así que diseñó unas mancuernillas que no sabes cuánta gente adora.
—¿Mancuernillas? —Santiago no sabía nada de eso.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...