Capítulo 325 Paulina sabía que esta tienda solo recibía a clientes conocidos. Ya había pasado una mala experiencia ahí, pero así era la gente: cuanto más inalcanzable era algo, más lo deseaba.
Era solo una tienda de diseñador en Altabrisa. Si hasta Hermès lo compraba sin pensarlo, ¿un diseñadorcito iba a venir a hacerse el difícil con ella?
Por suerte, la esposa de Beto también era clienta habitual de la tienda, así que ese día le pidió a Beto que hablara con su mujer para que la trajera.
Solo había ido una vez; la gente de la tienda no debía reconocerla, ¿o sí?
La asistente Acevedo, por supuesto, la recordaba, pero se limitó a mantener su sonrisa.
—Disculpe, señorita, este vestido ya está apartado.
Paulina sabía que estaba apartado. ¿No estaba la asistente frente a Olivia?
Se volvió hacia Olivia y le dijo:
—Olivia, ¿me dejas este vestido?
Y enseguida le dijo a la asistente:
—Olivia y yo somos amigas, nos conocemos. Ella me lo va a ceder.
"¿Amigas de quién con quién?", pensó Olivia.
Santiago, que bebía café en el área VIP, no iba a tolerar ese descaro: ¿ya se le había olvidado lo que se sentía estar encerrada en un sótano?
Él se puso de pie.
Marco lo detuvo.
—Tú y tu obsesión por protegerla... Estás en mi tienda, ¿en serio crees que necesitas intervenir personalmente?
Santiago seguía inquieto. Marco se quejó.
—Tranquilo, ella tampoco es ninguna ingenua,y la asistente que contraté menos. Espera y observa, ¿ quieres?
Marco hablaba en voz muy baja; nadie del lado de Olivia alcanzó a escucharlo.
Ni la misma Olivia lo sabía...
—¿Y eso qué tiene que ver con el vestido? —Olivia no tenía ganas de escuchar el discurso de Paulina, pero ya que mencionó el nombre de su primo, decidió dejarla hablar.
Ella se animó.
—Mañana el Corporativo Rossi va a organizar una gran cena de gala e invitó a lo más destacado de Altabrisa. La empresa de Adri también recibió invitación. Así que, Renata y yo vinimos a comprar vestidos de gala; ella es la esposa de Beto, así que todas debemos dar buena imagen por la empresa de Adri. Entonces, Olivia, por el bien de la empresa de Adri, ¿me cedes el vestido? 1 En la zona de café, Santiago volvió a levantarse y Marco lo detuvo otra vez.
La mirada de Marco decía: ¿no puedes esperar un poco más? 1 Al escuchar eso, Olivia rio.
Paulina creyó que había aceptado y se alegró.
—Olivia, sabía que ibas a aceptar. Siempre has sido tan sensata. Nosotras también lo hacemos por la imagen de la empresa de Adri.
—No—dijo Olivia—. Me rio, pero eso no significa que acepte.
—Entonces... ¿qué significa? —preguntó Paulina con urgencia—. Tú vives encerrada en tu casa todo el año, ajena a lo que pasa afuera. No tienes idea de lo poderoso que es el Corporativo Rossi ni de lo importante que es esta alianza para Adri.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...