Capítulo 350 Dicho eso, Adrián no tuvo el valor para quedarse un segundo más en ese lugar y abandonó el salón a toda prisa.
—¡Adri! ¡Adri! —Paulina y Beto salieron detrás de él.
Pero él ya había desaparecido.
Dentro del salón de banquetes, la pantalla se apagó.
Lorenzo salió a ofrecer una disculpa, aunque a nadie le importó demasiado el incidente: después de todo, el protagonista de la noche era el magnate, y todos habían ido por él.
Olivia miró hacia la salida del salón y le dijo a Santiago:
—Hay gente a la que le encanta quedarse con dinero que no le corresponde. Habrá que hacer que lo devuelvan, ¿no?
—Bueno. —Santiago asintió.
La cena continuó. Afuera del salón, Beto y Paulina voltearon a ver las luces brillantes del interior, pero ya no pudieron volver a entrar.
—Beto, ese día en serio tomé de más —murmuró Paulina con los ojos anegados en lágrimas—. Cuando lo recuerdo, me da tanta rabia...
—Lo sé —dijo Beto—. Solo querías volver al lado de Adri, y nosotros también queremos que estén juntos otra vez. Es Olivia, esa mujer ambiciosa, la que se aferra a estar con él y no lo suelta.
Paulina siguió llorando sin decir nada.
En ese momento sonó el celular de Beto. Miró la pantalla: era Renata. El enojo le subió a la cabeza. "Le mando mensajes y no contesta, y ahora sí sabe marcarme".
No contestó. Cortó la llamada.
Renata volvió a marcar una y otra vez, pero él no le hizo caso. A su lado, Paulina tenía los ojos tan hinchados de llorar que apenas podía abrirlos.
—Vamos, vamos a casa. Esta maldita cena ya no tiene sentido —dijo Beto.
Cuando el auto salía del estacionamiento, Beto recibió un mensaje de Renata: "Beto, ¿puedes venir al hospital? Mi mamá está muy mal".
Beto rio con cinismo. "Y yo que pensé que se las podía arreglar sola. Al final tuvo que venir a buscarme”.
Beto bajó la ventanilla apenas lo suficiente para hablar:
—¿De qué demonios hablan? ¿Cuándo les ha quitado algo?
Las mujeres soltaron una risa sarcástica.
—Ah, ¿no? Nos engañó diciéndonos que era compañera del joven Rossi, haciéndose pasar por asistente de su empresa, y nos prometió que si la alianza con Rossi salía bien, iba a ayudar a nuestras familias. Si eso no es una estafa, ¿entonces qué es?
—Ja, se quedó con lo nuestro. Y no hablamos solo de bolsas y labiales: hasta las cenas que le pagamos nos las va a devolver.
Beto no tenía idea de nada de eso. Volteó a ver a Paulina y supo al instante que aquellas mujeres decían la verdad.
—Beto... yo en serio creí que la alianza iba a funcionar.
Los tratos comerciales son normales, ¿no?—dijo ella con un susurrО.
—¿Tratos comerciales? ¡Eso es estafar a la gente! i Bájate ya! ¡Si no sales, te rompo el vidrio! —gritó una de las mujeres, golpeando la ventanilla con tanta fuerza que retumbaba. 2 Paulina abrió la ventanilla apenas una rendija, pero con eso bastó: una mano se coló desde afuera y la agarró del cabello. Paulina dejó escapar un alarido de dolor.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...