Capítulo 351 Pero las mujeres no tenían la menor intención de dejarla ir, al contrario, la jalaban con más fuerza.
Beto gritó y bajó del auto para ayudar. En ese momento, otro auto se atravesó a toda velocidad y, antes de que terminara de frenar, bajaron varios sujetos vestidos de negro que le cerraron el paso y, sin mediar palabra, empezaron a golpearlo.
Beto no podía ni defenderse. Del lado de Paulina, alguien seguía tirándole del cabello hacia afuera mientras otra mano se metió al auto y abrió la puerta.
Paulina fue sacada a rastras del auto.
—¡Devuelve lo que te robaste! ¡Devuelve el dinero! i Estafadora!
Se desató una lluvia de golpes y patadas.
Beto y Paulina no tuvieron la menor oportunidad de defenderse. Al final, en medio del caos, ni siquiera sabían quién les estaba pegando.
Los dos grupos llegaron tan rápido como se fueron:
golpearon como un torbellino, se subieron a sus autos y desaparecieron. Solo una de las chicas gritó antes de irse:
—¡No se te olvide pagar! ¡Si no, te volvemos a partir la cara!
Beto y Paulina quedaron tirados en el suelo, sin poder levantarse durante un buen rato. Desde que salió de la universidad, Beto no había pasado por algo así.
Quiso llamar a la policía, pero Paulina lo detuvo.
—¡No, Beto, no llames a la policía! —Ella tenía el cabello revuelto, la cara hinchada y amoratada, el maquillaje corrido, y los labios tan inflamados que apenas podía hablar—. No llames, si llamas... me vas a meter en más problemas.
Aparte de haberles robado sus cosas, tenía muchos otros asuntos turbios encima. Le aterraba provocar a Rossi y que le descubrieran todo.
Beto tenía la cara hecha un desastre: la nariz le sangraba y la boca le sabía a sal. Escupió y le salieron dos dientes.
—¡Hijos de...! ¡Estos malditos! ¡Me pegaron durísimo!i Que no me entere de quiénes son! —Miró a Paulina—.
¿Y entonces qué? ¿Lo vamos a dejar así?
Ella se tapó la cara con las manos, sacudiendo là cabeza mientras lloraba.
—No sé qué hacer... yo...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)