Sin embargo, en cuanto al patrimonio, Adrián sí
presentó una objeción: no solo quería que Olivia conservara las acciones que ya tenía, sino darle más.
La idea de Adrián era que, sin importar que ella tuviera el apoyo de Santiago y Lorena, no era lo mismo que tener algo propio. Aunque se separaran, él quería que Olivia viviera sin preocupaciones económicas el resto de su vida.
Olivia lo pensó un momento.
—También puede ser. Pero que se liquiden: todas, a valor de mercado.
—¿No es mejor quedarte con las acciones? —Adrián sonrió, apesadumbrado—. Cada año hay dividendos, es un ingreso a largo plazo.
—No—dijo Olivia—. No me gusta dejar cabos sueltos ni quiero seguir teniendo nada que ver contigo.
Rápido y limpio, y que no nos volvamos a ver en la vida. Además, ¿y si tu empresa quiebra?
Adrián apenas pudo sostener la sonrisa. Hasta la voz le temblaba.
—¿Por qué tan tajante con eso de no volver a vernos nunca? Al menos seguimos siendo excompañeros de preparatoria, vivimos en la misma ciudad... quizá
algún día nos crucemos por casualidad.
"¡Ojalá que no!", pensó Olivia.
—Ya, deja de hablar tanto —dijo, preparándose para irse con Santiago—. Ah, y el dinero que después le diste a Paulina, lo pasaré por alto. Y como ya nos divorciamos, el contrato queda anulado. De ahora en adelante cásate con quien quieras, puedes ir a casarte con tu adorada Pau.
—Yo nunca... —Adrián no terminó la frase. Olivia ya se había tomado del brazo de Santiago y se alejaba a paso rápido hacia el auto.
La vio subir. Vio a Santiago arrancar y perderse a lo lejos. Entonces murmuró, terminando lo que no pudo decir:
—Yo nunca pensé en casarme con Pau.
Pero Olivia ya no podía escucharlo.
Y aunque lo hubiera escuchado, ¿qué habría cambiado?
*** El celular le sonó en ese momento. Era Nico.
—Adri, ¿dónde están? ¿Cómo es que no encuentro a nadie? —preguntó Nico con urgencia al otro lado de la línea.
—"¿Están?" —Adrián tenía la mente en blanco; no entendía a quiénes se refería.
Como siempre, se estacionó en su lugar asignado en el sótano del edificio corporativo. Pero apenas bajó
del auto, un grupo de personas lo señaló.
—¡Oigan, es él! ¡El que salió anoche en las tendencias! i El dueño de la empresa del piso A, Adrián!
—¿El infiel?
—¡Sí, ese mismo!
—¿Qué esperan? ¡Vamos!
De la nada, le cayó encima un puñado de basura. Eran desconocidos, gente que no había visto en su vida.
Habían sacado todo del bote de basura junto a los cajones de estacionamiento y se lo arrojaban.
El hedor lo envolvió.
—Oigan... —Apenas abrió la boca, algo pestilente le cayó en los labios. No supo qué fue lo que le entró, pero el olor era insoportable. Se agarró de una columna y empezó a sentir ganas de vomitar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...