Eso le gustó todavía menos. Salió del ascensor:
—Está bien, quédate. Yo me subo a otro.
—¡Olivia! —Adrián suspiró resignado, la tomó de los hombros y la empujó de vuelta al ascensor—. Solo quiero acompañarte a la salida.
—No hace falta. —Presionó el botón para cerrar las puertas.
Adrián sabía exactamente lo que iba a contestar, así
que se apresuró a detener la puerta con la mano.
—Entonces desbloquéame, al menos para que pueda enviarte documentos.
Olivia lo habilitó ahí mismo, frente a él.
—¿Listo? No me busques si no es necesario.
No había nada que hacer. Insistir solo empeoraría las cosas. Se quedó mirando cómo se cerraban las puertas y cómo los números del tablero iban bajando uno a uno.
Dentro del ascensor, Olivia tenía la mano apretada contra el corazón.
Ese lugar, durante los últimos cinco años, había ido acumulando espina tras espina, un dolor intenso que siempre estaba ahí y que en ciertos momentos, se clavaba con toda su fuerza hasta hacerla sangrar por dentro. Creyó que arrancar cada una de esas espinas le tomaría mucho, muchísimo tiempo.
Pero no fue así.
Ese día, al tocar ese lugar que tanto le había dolido, confirmó que ya no sentía nada. Ni una punzada. Solo cuando amas a alguien puedes sentir ese dolor, y si ya no lo sientes, es porque el amor se fue.
"Qué descanso, Adrián. Ya no siento nada por ti. Al fin dejé de amarte".
Lo que no esperaba era encontrarse con Nico al salir del ascensor. Era obvio que la estaba esperando.
—Olivia. —Nico se veía incómodo frente a ella—?
Tienes tiempo para un café?
—No. —Olivia no le tenía la menor simpatía a ninguno de los amigos de Adrián. Contestó y siguió
caminando.
Olivia no siguió escuchando. Se dio la vuelta y se fue.
Esa frase ya la tenía hasta la coronilla. Una vida entera de miseria, ¿quién la quería?
Santiago había mandado un chofer a recogerla. Al salir del edificio, vio el auto estacionado en la acera, esperándola. Se subió y se fue a casa. No quería detenerse ni un segundo más.
Cuando llegó, Santiago ya tenía casi todo listo.
No le había mentido a Adrián: su primo estaba organizándole una fiesta de "feliz divorcio".
Al entrar se encontró con la sala llena de flores, globos y toda clase de adornos brillantes que casi la dejaban ciega. También había invitados: Vianney, Julián, Valentina y Daniela. Santiago le había pedido que los invitara; decía que había que celebrar la buena nueva como se debe...
Bueno, ¿quién dijo que solo las bodas se celebran? El divorcio también.
Santiago le había encargado un pastel enorme de tres pisos con una sola vela encendida. En el pastel decía:
"Felicidades, Oli. Un nuevo comienzo".

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...