También sentía que parecía un idiota. Todo lo que había preguntado hace un rato no era más que hablar por hablar.
Santiago era de esos que por fuera lucían refinados, elegantes, con sus lentes de armazón dorado, pero en el fondo era sumamente calculador. Los padres de Olivia y todo su entorno eran gente a la que él ya había sacado de su vida hace tiempo; ¿por qué iba a preocuparse por ellos ahora?
Adrián se había enterado de que los padres de Olivia estaban en el centro de detención preventiva y no querían salir. Alguien había ido a tramitarles la fianza, pero ellos mismos se negaron. La razón también la sabía: adentro estaban más seguros que afuera. En cuanto pusieran un pie fuera, Santiago no los dejaría en paz. Y con los métodos de Santiago, los castigaría sin dejar rastro, porque él era un Rossi.
Que el joven Rossi, a tan corta edad, se hubiera abierto camino entre una familia tan poderosa hasta convertirse en el líder del clan era, sencillamente, una leyenda.
Lo que nunca se imaginó fue que Santiago resultara ser ese líder.
Adrián rio con desdicha. Tampoco sabía qué le pasaba: por qué de un tiempo a la fecha todo le sabía amargo. La comida le sabía amarga, el agua; hasta el aire parecía tener un tono de amargor.
Por la tarde, Nico fue a su oficina a organizarle una salida a cenar. Irían Beto y Paulina también. Adrián estaba sentado detrás de su escritorio y sintió una apatía absoluta.
—Olvídalo, estoy agotado. Vayan ustedes, yo pago.
—Adri... —dijo Nico—. ¿Crees que a mí me falta dinero para pagar una cena? Solo noto que llevas varios días sin sonreír y quise que nos juntáramos los amigos, a ver si te animabas un poco.
Adrián negó:
—No tengo ganas de ruido. Olvídalo.
—Adri, ¿qué te pasa? —Nico lo miró con preocupación —. Antes lo que más te gustaba era reunirte con nosotros; bastaba con que estuviéramos juntos para que olvidaras cualquier problema.
Adrián se quedó inmóvil. ¿Qué le pasaba? Ni él lo sabía. Era una repulsión natural: ya no quería salir.
—Quizá... me estoy haciendo viejo —dijo—. Uno se cansa del bullicio y prefiere estar solo, en silencio.
Nico se quedó sin respuesta.
—Pues sí, claro que lo quería.
Los dos se quedaron en silencio. Nico pensó un largo rato y de pronto dijo:
—Adri, no me digas que te enamoraste de Olivia.
Adrián quedó en blanco. Nunca se había planteado esa pregunta.
—Adri, te lo voy a poner así—dijo Nico—. Ahora eres un hombre libre, ¿no es así? Imagina que tienes dos opciones: la primera, volver con Olivia, que ella siga siendo tu mujer. La segunda, casarte con Pau; acabas de quedar soltero, ya podrías hacerlo. Si te ponen esas dos opciones enfrente, ¿cuál eliges?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...