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Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 372

Beto no entendió a qué se refería.

Ni siquiera Nico entendió.

—¿De qué hablas, mujer?

—¿Que de qué hablo? —Celeste rio con burla—. Beto, no tienes que poner esa cara. No me interesa estar educando al marido de otra, pero que sigas siendo su esposo... eso está por verse.

Beto la miró con dureza.

—¿Qué quieres decir?

—¿Hace cuánto que Renata desapareció y no te has dado cuenta? —Celeste lo miró con desprecio—. Claro, tú tampoco has pisado tu casa en mucho tiempo.

¡Puros patanes!

La mirada de Beto se volvió seria.

—Celeste, si tienes algo que decir, dilo ya.

A Celeste se le enrojecieron los ojos; contuvo el nudo en la garganta y apretó la mandíbula.

—La mamá de Renata falleció.

Beto sintió como si le hubieran dado un golpe fuerte.

De pronto recordó un mensaje que Renata le había mandado diciéndole que su mamá estaba mal y que fuera al hospital...

Nico quedó aún más impactado.

—Cele, ¿cómo es que no me dijiste algo tan grave?

—¿Y de qué servía decirte? ¡Patán! —le dijo Celeste, y se fue a paso firme hacia el ascensor.

Nico la siguió de cerca, justificándose mientras caminaba detrás de ella.

—Yo no soy ningún patán, si yo nunca he...

—¡Cállate! ¡Dios los cría y ellos se juntan! ¡Son tal para cual! —Celeste lo calló de un grito y entró al ascensor.

Nico entró con ella. Estaba a punto de decir algo más cuando notó que tenía los ojos enrojecidos.

—Cele, ¿cómo está Renata? Nos debió haber dicho algo tan delicado. ¿Cómo va a pasar por esto sola? —

Celeste le hizo esa misma pregunta: ¿por qué no me avisaste antes?

Ella también la habría ayudado.

Pero Renata le respondió con calma que no se preocupara; que no necesitaba ayuda de nadie. La cremación fue sencilla y se fue.

En el fondo, Celeste sabía que Renata había esperado a tener todo resuelto antes de avisarle por dos razones.

La primera: Beto le había destrozado el corazón.

Renata nunca fue feliz con él. Durante todos esos años, Beto no había dejado de tener otras mujeres, pero como la madre de Renata llevaba mucho tiempo enferma y ella había dejado de trabajar hacía años, su capacidad económica era limitada. Beto siempre la tuvo bajo su control.

Celeste podía imaginarse a la perfección cómo se sintió Renata en el momento en que su madre murió.

Devastada hasta lo más hondo.

La segunda razón: Celeste estaba embarazada, y Renata no quiso alterarla.

Así era ella. Incluso en un momento así, pensaba en los demás.

Pero si alguien tan buena como Renata no merecía ser tratada con cariño, ¿entonces quién?

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