—¡Qué ambición! —Beto se burló.
—¿Y tú por qué lo haces? —respondió Nico, molesto.
—¿Qué fue lo que dijimos en ese entonces? Que lo hacíamos para demostrar nuestro valor, para salir adelante, para estar por encima de todos —dijo Beto.
—¿Y entonces por qué hoy estás tan distraído? —Lo confrontó Nico—. No me digas que anoche llegaste a pelear con Renata y ahora no te habla.
—¿Yo? ¿Preocupado porque no me habla? —Beto.
suspiró con desprecio—. Ya se fue. Quiere divorciarse de mí, como si eso me fuera a asustar. Está soñando despierta. Si nos divorciamos, hay de sobra chicas de veinte años que se mueren por casarse conmigo. En cambio ella, ¿a quién le va a interesar?
Durante la reunión sí había estado ausente, pero no por Renata, sino porque tenía otra cosa en la cabeza.
—Beto, tampoco es para hablar así... —dijo Nico.
Pero apenas había dicho la mitad cuando Beto lo interrumpió:
—¿O no es cierto? Nico, no es por nada, pero un hombre que no puede imponerse y se deja manipular por una mujer...A ver, dime, ¿cuál de todas las veces que salimos no termina tu esposa llamándote por teléfono para que vuelvas? ¿Y tú lo toleras? El que lleva el dinero a la casa eres tú, no ella. ¿Podrías tener un poco de criterio?
—Es que yo soy así, no tengo criterio propio —
respondió Nico—. Y la verdad me parece bien. Mira:
como no tengo criterio, en la oficina les hago caso a ustedes, y en la casa le hago caso a mi esposa. No tengo que pensar mucho en nada. Así que ahora, les toca a ustedes, los que sí tienen criterio: ¿qué vamos a hacer con la empresa?
Adrián no respondió.
Beto se irritó.
—¡Otra vez en las nubes! Adri, no me digas que sigues pensando en por qué nos esforzamos.
Adrián rio con amargura.
Aquella noche, cuando llegó a casa, Celeste le había dado otro regaño monumental; en resumen, mínimo les había dicho patanes a los tres. Él sentía que era injusto lo que le tocaba: admitía que en ciertas cosas era igual que Beto y Adrián, pero en lo de serle fiel a su esposa, eso sí podía jurarlo con la mano en el corazón.
Las palabras textuales de Celeste aquella noche fueron: "Si en eso también fueras igual de patán que ellos, ¿crees que seguirías como si nada frente a mí?"
Sin embargo, fue Beto quien dijo lo que él se había callado, señalando a Adrián:
—Despierta. Olivia ya no te quiere.
Aunque Beto, claro, fue mucho más allá.
—¡Qué poca ambición! —Siguió Beto—. Un hombre exitoso, ¿qué tiene de malo tener a unas cuantas mujeres más? Mientras les garantices que su lugar no está en riesgo, eso ya es respetarlas. Las que quieren más y más, es porque ustedes las malacostumbraron.
Entonces Nico se dirigió a Adrián:
—Adri, te juro que no te entiendo. Dices que no amas a Olivia, que entre ustedes nunca hubo... bueno, vida de pareja, ¿cierto? Pensé que cuando Pau regresara, te ibas a divorciar de Olivia para casarte con ella. Sí, es una jugada muy fea, pero soy tu amigo, obvio te iba a apoyar. Hasta te apoyé con lo de Pau. Pero ahora, mírate nada más...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...