Mercedes levantó la mano y le dio una cachetada a Adrián. La marca de cinco dedos se le dibujó en la mejilla.
Mercedes lo señaló con el dedo, tan furiosa que no pudo ni hablar durante un buen rato.
—¡Abuelita! —Adrián seguía arrodillado, sin levantarse, con la marca roja ardiendo en la cara y la voz quebrada—. Todo es culpa mía, abuelita, no se enoje, por favor, no se enoje... En adelante...en adelante ya no podré estar tan pendiente de usted como se debe, abuelita, cuídese mucho.
Olivia abrazó a Mercedes, temiendo que se pusiera mal del coraje, y le sentenció a Adrián:
—¡Mi abuelita está bien! Mientras tú, desgraciado, no vuelvas a aparecerte frente a ella, jella va a vivir cien años!
Adrián escuchó aquello con dolor y se aferró a la mano de Mercedes sin querer soltarla.
—Abuelita... yo sé que usted es quien más me ha querido...
Pero la voz se le quebró y no pudo seguir hablando.
Mercedes retiró la mano bruscamente. Le temblaba el dedo con el que lo señalaba, de pura rabia.
—¡No me vuelvas a llamar abuelita! De hoy en adelante, nuestra familia no tiene nada que ver contigo. ¡No queremos volver a verte! Oli, ¡nos vamos!
Mercedes tomó a Olivia del brazo y caminó a paso firme hacia la salida de la tienda.
A sus espaldas, Paulina jalaba a Adrián con fuerza.
—¡Adri, no hagas esto! ¡Deja de culparte! Por más bien que les hagas, nunca te lo van a agradecer, jy encima te arrodillas ante esa vieja bruja! ¿Por qué? ¡Yo me indigno por ti! Tú, que eres un gran empresario.
Mercedes, que ya estaba en la puerta, se quedó
paralizada. Se dio la vuelta con una mirada asesina.
—Repite eso de "vieja bruja".
Olivia, furiosa por el insulto contra su abuela, estaba a punto de lanzarse sobre Paulina, pero Mercedes la sujetó con fuerza.
—¡Déjala hablar!
Paulina, creyendo que Mercedes estaba furiosa porque la habían insultado, se soltó a gritar sin parar:
Paulina, en cambio, palideció. En su mente resonó lo mismo: después de que el inútil del padre de Olivia localizó a Mercedes, ella le había mandado audios, y en más de una ocasión llamó a Mercedes "vieja bruja". ¿Será que ese inepto reprodujo los audios frente a ella?
No, nadie podía enterarse de que detrás del maltrato a Mercedes estaba ella como autora intelectual.
Adrián le daba tanta importancia a Mercedes que, si lo descubría, la imagen que tenía de ella terminaría de derrumbarse.
Y si Santiago llegaba a saberlo, sería aún peor.
—Señora, ¿qué fue lo que dijo? —Paulina salió
corriendo tras ellas, fingiendo querer disculparse—.
Señora, perdón, no fue mi intención, solo... solo estaba demasiado alterada. No se vaya, déjeme pedirle disculpas.
Mientras las perseguía, observaba la situación a su alrededor.
Entonces fingió tropezar con el dobladillo del vestido, se lanzó hacia adelante y empujó con fuerza a una empleada que estaba junto a un estante. La empleada, tomada por sorpresa, chocó contra Mercedes. La señora se fue de bruces al suelo por el impacto y golpeó el estante con fuerza, lo que hizo que un adorno de hierro forjado se desplomara directo hacia su cabeza.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...