—¡Abuelita! —Adrián reaccionó rápido: interpuso la mano y bloqueó el adorno de hierro forjado, que rebotó contra su brazo y cayó al suelo.
Las púas afiladas del adorno le desgarraron la piel del brazo y la sangre empezó a brotar.
Olivia sostuvo a Mercedes y la revisó varias veces hasta asegurarse de que estaba bien. Entonces se volvió hacia el brazo de Adrián y luego hacia las puntas de hierro del adorno; no quería ni imaginar qué
habría pasado si esa cosa le hubiera caído a su abuelita en la cabeza.
La empleada estaba aterrada y no paraba de disculparse con Olivia.
—Lo siento, lo siento mucho, no fue a propósito, en serio que no fue a propósito. ¿La señora está bien?¿
Se asustó? Yo...
La empleada no era más que una asalariada; estaba al borde de las lágrimas. Al volverse y ver la sangre en el brazo de Adrián, se alteró todavía más.
—Perdón... los gastos médicos... los gastos médicos... yo...
El adorno se había caído porque ella lo golpeó al pasar, pero eso fue porque Paulina la empujó. Con su sueldo tan bajo, si los clientes se ponían exigentes, no se atrevía a prometer que se haría cargo de todos los gastos.
Sin embargo, Adrián puso a Paulina detrás de él y le dijo a la empleada:
—No tienes que pagar nada, esta herida no es gran cosa. En cuanto a la señora...
Adrián miró a Mercedes y a Olivia.
—Abuelita, déjeme llevarla al hospital para que la revisen. Yo cubro los gastos, y también lo que haga falta para compensar el susto.
—¡Cállate! —Olivia lo miró con rencor—. ¿Crees que nos hace falta tu dinero?
Adrián quedó mudo. Era cierto: con Santiago en la familia, el dinero era lo de menos.
En ese momento llegó la dueña de la tienda, también bastante alterada, y se apresuró a decir:
—¿No sería mejor llamar a la policía? —Lo que más le preocupaba era que, según le contaron, todo este lío lo provocó la clienta que estaba probándose el vestido. Aunque ahora dijeran que la tienda no tenía responsabilidad, ¿quién garantizaba que después no fueran a cambiar de opinión? Ella no quería cargar con esO.
Así que sí, había que llamar a la policía.
Antes, cuando Olivia y Adrián hablaban del contrato y de la boda, lo hacían en voz baja; poca gente alcanzaba a oír, quizá solo las que estaban acomodándole la falda del vestido a Paulina. Pero ahora Olivia habló a todo volumen, sin el menor reparo.
En un instante, todos en el lugar quedaron atónitos.
Las miradas se clavaron como puñales sobre Adrián y Paulina, mientras un coro de murmullos incontenibles Ilenaba la tienda.
—¿Qué? ¿Es la amante y un hijo fuera del matrimonio?
—¡No puede ser! ¿Las amantes ahora son así de descaradas? ¿Venir a comprar vestido de novia para la amante?
—¡Claro! Si hace rato insistía en que tenía que ser rojo.
¡Con razón tanta obsesión!
—Qué mala suerte, mira la clase de clienta que nos tocó.
—Cuando la estaba ayudando a probarse el vestido escuché todo y no lo podía creer. ¿Cómo existe gente tan sinvergüenza? Me da pena ajena hasta mencionarlo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...