Adrián fue palideciendo entre los murmullos de la gente, pero tenía que seguir implorando:
—Olivia, te lo ruego, ¿podemos dejar a la policía fuera de esto? En serio puedo aceptar cualquier condición que me pongas.
Olivia sostenía a su abuela y rio con burla.
—Tranquilo, no voy a llamar a la policía.
Adrián se alegró y suspiró aliviado.
—¿En serio?
—¡Claro! Aunque... —ese "aunque" hizo que a Adrián y a Paulina, detrás de él, se les hiciera un nudo en el estómago.
El odio asomó como relámpago en los ojos de Olivia.
—Adrián, ¿me crees si te digo algo? En serio pensé en que termináramos en buenos términos. Hasta hoy, eso era lo que quería: no volver a vernos nunca más, ese iba a ser el mejor final.
Pero no... no debieron meterse con su abuela.
—Entonces ahora... —Adrián no entendía qué había detrás de esas palabras.
—Ahora... —La mirada de Olivia se dirigió hacia Paulina, detrás de él—. Te cumplo lo que te dije, no voy a llamar a la policía.
Dicho eso, tomó a su abuela del brazo.
—Abuelita, vámonos.
Por supuesto que no iba a llamar a la policía. Con lo que pasó, ¿de qué serviría? ¿Que Paulina dijera que se tropezó con el vestido y sin querer empujó a la empleada? ¿Que la empleada golpeó el estante por accidente? ¿Y luego qué? ¿Una disculpa? Ni siquiera lograría que cubrieran los gastos médicos, porque el herido era Adrián.
Hay muchas cosas que, sin policía de por medio, se resuelven más fácil.
A lo lejos, todavía se oían las voces atropelladas dentro de la tienda: la dueña discutiendo con Adrián sobre si ir al hospital, sobre quién asumía la responsabilidad si no se llamaba a la policía. Él, por supuesto, insistía en hacerse responsable de todo. Y, por encima del alboroto, sobresalía el lamento quejumbroso de Paulina.
La dueña le pidió que se quitara el vestido de novia;
ya no quería vendérselo y les pedía que se fueran.
—Abuelita, come. —Olivia dejó el plato sobre la mesita y ayudó a Mercedes a sentarse.
—¿Y tú? También tienes que comer —dijo Mercedes tomándola de la mano—. No te preocupes por mí, estoy bien.
Olivia asintió.
—Comeré algo en un rato. En la tarde todavía tengo que ir a rehabilitación.
Mercedes suspiró y empezó a comer despacio. Al primer bocado, hizo una mueca, extrañada.
—¿Qué pasó? —preguntó Olivia.
Mercedes dio otro bocado y dijo con una sonrisa:
—Nada, Rosa ha de haber estado tan distraída que le puso azúcar en vez de sal.
Olivia tomó la cuchara, probó un bocado y, efectivamente, no tenía nada de sal. Estaba dulce.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...