Con tantos halagos, Beto se sentía de lo más a gusto.
Sabía que esa gente era de la que cambia de discurso según a quién tenga enfrente, pero ¿a quién no le gusta que le echen flores?
Al ver a Lorenzo yendo y viniendo entre los representantes de las distintas empresas, no pudo evitar reírse para sus adentros. El Corporativo Rossi había organizado un banquete de mediodía para la ocasión, y después del banquete vendría la conferencia de prensa. A esas alturas, ya había periodistas llegando al salón principal uno tras otro.
Según decían, la conferencia se transmitiría en vivo.
Estaba ansioso por ver el espectáculo.
Cuando la mayoría había terminado de comer, el personal se acercó a invitarlos a pasar y tomar sus asientos para la conferencia de prensa.
Al llegar a la sala, Beto recorrió el lugar con la mirada.
Cada asiento tenía una placa con nombre. Revisó
toda la primera fila y no encontró su nombre. En cambio, los dos tipos que hacía un rato le estaban lamiendo las botas sí tenían lugar ahí; aunque fuera en los extremos, estaban por delante de él.
—Señor Bravo, ¡su asiento es por aquí!
Vaya uno a saber si el tipo era genuinamente torpe o se estaba burlando. Ya sentado delante de él, tuvo el descaro de voltearsea decirle eso. ¿No era el mismo que hacía un momento lo llamaba líder del sector?
Beto se tragó su coraje.
En la primera fila estaban sentados las figuras de mayor peso: varios funcionarios importantes y, según se calculaba, los socios que el Corporativo Rossi ya había elegido.
Beto sonrió con sarcasmo. Cuanto más importantes fueran los invitados, mejor; quería ver cómo Lorenzo salía de esta.
Los asientos se fueron llenando y la conferencia estaba por comenzar. Beto giró la cabeza y notó que entre los medios se había colado nada más y nada menos que Paulina.
Se quedó paralizado y articuló sin voz:
—¿Qué haces aquí?
Paulina le respondió con una mirada despectiva. ¡Por supuesto que iba a ver si había función! Odiaba a Rossi con toda el alma. Ese día iba a presenciar cómo el Corporativo Rossi quedaba en ridículo.
El presentador subió al escenario y la conferencia de prensa comenzó oficialmente.
solo alcanzó a insistir:
—El señor Rossi no es esa clase de persona.
—Que sea o no esa clase de persona no se demuestra con palabras, sino con hechos. Señor Quiroga, el señor Rossi no nos ha mostrado ninguna sinceridad.
Beto observaba a Lorenzo acorralado por el reportero, sin poder responder, y se reía por dentro.
"Rossi, Rossi... ¿quién te mandó a ser tan arrogante antes?"
"¿Ves cómo te llegó tu día?"
Así era: él había contratado a ese periodista. No era de ningún medio oficial, pero con lo fácil que se viralizaba todo hoy en día y la cantidad de plataformas que existen, ¿qué más daba?
Al final, el presentador intervino para cortar el intercambio y pasar al siguiente turno.
Sin embargo, antes de que el presentador pudiera señalar a nadie, el primer reportero le pasó el micrófono a otra persona. Por supuesto, también era alguien contratado por Beto.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...