Olivia miraba a Julián con los ojos como platos.
Julián, al fin, percibió algo extraño en esa mirada y fue borrando la sonrisa, con cautela.
Fiorella le hizo una mueca a su hermano y se ganó un coscorrón.
Él, con las manos llenas de harina, le embadurnó la frente a Fiorella y se la dejó blanca. Olivia los observó
pelear entre risas y sonrió, aunque no pudo evitar pensar en Mateo. Con su familia nunca tuvo momentos así de entrañables.
Pero ahora tenía a Santiago, un primo mejor que cualquier hermano.
Julián, al verla sonreír, se acercó con gesto conciliador para disculparse:
—Perdón, Olivia. No te avisé antes porque...
Ni él mismo sabía bien por qué. Seguramente porque tenía miedo de que se enojara.
—No es nada. Es tu decisión, no tenías por qué
avisarme —dijo Olivia. Lo que no quería era que su decisión hubiera sido por ella; eso le pesaría demasiado en la conciencia.
Era como cargar, sin razón alguna, con el futuro y la vida de otra persona. ¡Qué responsabilidad tan enorme!
Pero Julián se apresuró a decir:
—En realidad no vine por ningún motivo especial.
Cuando me gradué ya tenía la idea de estudiar en el extranjero, pero mi papá no quiso; insistía en que volviera a hacerme cargo del negocio familiar. A mí no me gusta el mundo de los negocios, así que me fui a bailar a Altabrisa. Mi papá vio que estaba decidido y, como además Fiorella también vendría, al final cedió.
Julián terminó de hablar, entrecerró los ojos con una sonrisa y añadió:
—De ahora en adelante somos vecinos, jasí que vas a tener que estar muy pendiente de mí!
¿Qué más podía decir Olivia? Si él juraba y perjuraba que no había ido por ella, ¿iba a obligarlo a admitirlo?
Se subió las mangas.
—Está bien. ¿Necesitan ayuda con algo?
—No, no, para nada. Tú y Fiorella solo siéntense a esperar la cena —respondió Julián, y volvió a la cocina.
Fiorella se acercó de nuevo a Olivia y le dijo:
Olivia no supo qué decir. ¿Eso también se comparaba?
Fiorella abrazó a Olivia por la cintura, apoyó la cabeza en su hombro y provocó a su hermano.
—¿Cómo va a ser lo mismo? Tú eres un sujeto apestoso; yo soy frágil y huelo a flores.
—Lo que eres es una ingrata. Yo cocinándote todo esto y nunca me ayudas —protestó Julián con fingido reproche mientras ponía los platos en la mesa.
Olivia miró el plato principal y se rio.
—¿Tú lo hiciste? ¿No lo compraste?
—¡Por supuesto que preparé todol Hasta me saltó
aceite en la cara, mira. —Julián acercó su cara para que viera.
En efecto, tenía unas diminutas marcas rojas.
Olivia estaba a punto de decir algo sobre la culpa que sentía cuando Fiorella empujó la cara de su hermano y le dijo:
—¡Ay, ya! Ni se te nota. Además, para cuando logres que Olivia te voltee a ver, ya vas a tener hasta arrugas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...