Con gesto de fastidio, Nico ya se disponía a regresar a su oficina cuando sonó el intercomunicador. Era la recepcionista para avisarle a Adrián que un abogado, en representación de Paulina, exigía ver al señor Vargas.
Nico estaba indignado.
—¿Y ahora qué quiere? ¿Que encima pagues la fianza?
Nico ya había empezado a aceptar la realidad de haber sido traicionado por su mejor amigo y por alguien a quien consideraba como una hermana. Y una vez que lo aceptó, el cariño que les tenía se convirtió en pura rabia; le dolía más que si cualquier otro empleado hubiera traicionado a la empresa.
Así que ahora Nico odiaba a muerte a Beto y a Paulina.
Adrián, en cambio, sonrió con tristeza y le indicó a la recepcionista:
—Que pase.
—i¿ Todavía lo vas a recibir?! —Nico no daba crédito.
—Escuchemos qué tiene que decir —respondió Adrián.
Nico decidió quedarse y se plantó a un lado. Adrián lo miró un par de veces.
—¿Y tú qué sigues haciendo aquí?
—¡Porque no vaya a ser que hagas alguna estupidez!
—respondió Nico con convicción.
—¿Cómo crees? ¿No pagué ya un precio suficiente por mis estupideces? —Adrián volvió a sonreír con amargura.
Nico se quedó firme junto a él con cara de "no me fío de ti, así que aquí me quedo para vigilarte".
El abogado subió enseguida. Al entrar, le extendió la mano a Adrián.
—Señor Vargas, mucho gusto.
Luego vio a la persona parada detrás de Adrián y vaciló, sin saber si debía hablar frente a un tercero.
—Diga lo que tenga que decir. El señor Vargas no toma todas las decisiones solo. Y puede ir a decirle a Paulina, de parte de Nicolás Padilla, que en lo que respecta a ella, yo decido —dijo Nico. Podía no ser el más astuto, pero tras años en el mundo de los negocios tenía el instinto suficiente para leer a la gente, y supo exactamente lo que el abogado estaba pensando.
El abogado entendió quién era. Paulina le había dicho que, si Adrián se negaba a ayudar, buscara a un directivo Ilamado Nicolás Padilla: era más accesible que Adrián.
que...
—Así que quiere que le paguemos los honorarios, ¿
no?—Nico volvió a interrumpirlo.
—Bueno... —Abordar el tema económico sin rodeos era un poco incómodo, pero en realidad ese era el motivo de su visita, así que respondió—: Como Paulina está en el centro de detención, no puede acceder a sus cuentas, por lo que quería pedirles que actuaran como representantes legales.
—No tiene dinero, se lo digo de una vez —afirmó Nico, que conocía a Paulina mejor que nadie. Con lo derrochadora que era, el dinero que Adrián le dio se lo gastó hacía mucho.
El abogado no salía de su asombro. Era la primera vez que le tocaban "familiares" así.
—Abogado, no sé cómo se apellida, así que lo llamaré
abogado. Nosotros no somos sus familiares, ni vamos a actuar como representantes, ni vamos a dejarnos tomar el pelo. Porque nosotros somos las víctimas —dijo Nico con seriedad—. Que ella quiera contratar un abogado es asunto suyo, pero que a nosotros no nos vuelva a buscar.
Nico hizo un gesto hacia la puerta, invitando al abogado a retirarse.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...