—¿Quién? ¿La conozco?—Antes, Renata no tenía el menor interés en conocer a las mujeres que Beto tenía por fuera.
Celeste asintió.
—Paulina. Tenía miedo de que te afectara, por eso no quería decirte.
Renata se quedó en blanco un momento y enseguida se relajó. Asintió.
—Pues fíjate que hacen buena pareja.
—¿Eh? —Una noticia tan fuerte y eso era todo lo que tenía que decir.
—¿O no es así? —Renata rio—. Dos personas de lo peor que se juntan. ¡Son tal para cual!
—Pensándolo bien, sí... —Celeste también rio—.
Aunque creo que ese bebé no va a nacer. ¿Crees que no conozco a Paulina? A ella solo importan los beneficios. Antes le colgó ese hijo a Adrián; el pobre vivía en el paraíso de los tontos. Ahora que todo salió
a la luz y Beto está preso, ¿de qué le sirve tener a esa criatura?
—Sí... —Renata coincidió—. Pero bueno, lo que hagan ellos ya no es asunto nuestro. Que la gente podrida se pudra bien lejos.
*** Olivia, al otro lado del mundo, también se enteraba de algo de lo que pasaba en Altabrisa, porque Lorenzo le reportaba todo a Santiago. Cuando Olivia iba los fines de semana a casa de Lorena, alcanzaba a escuchar algo de vez en cuando, pero igual que Renata, ya no sentía nada; era como leer los rumores de la gente famosa en las páginas de chismes: a lo mucho se sorprendía un rato.
Santiago era rapidísimo para actuar. Tres meses después de que Olivia entrara a clases, la sede del Centro Herbal San Rafael ya estaba lista; incluso, para que le quedara más cómodo, la abrió cerca de su universidad.
—Depende de mi esfuerzo. Mientras haya una mínima esperanza, no quiero rendirme —respondió Olivia.
Sus compañeros se conmovieron, la abrazaron y le dieron ánimos.
Como todos sentían genuina curiosidad por la clínica, Olivia les dio una verdadera cátedra: les habló de los tratamientos para equilibrar el cuerpo, de las terapias para distintas enfermedades. Lo que más interés despertó fue la acupuntura y las ventosas.
—Eso lo conozco. Es una técnica milenaria; me topé con unos videos en internet sobre el tema —dijo un compañero.
Así que un día, cuando Olivia fue a la clínica, Edith se ofreció a acompañarla. Probó en carne propia aquella técnica milenaria y al volver lo describió con tanto entusiasmo que todos sintieron curiosidad y fueron a probar. Luego, cuando Olivia les habló de los remedios herbales y entendieron que eran infusiones de distintas hierbas y raíces, lo asociaron con pociones de hechiceros y brujos, y la fascinación creció todavía más.
Dolor de cabeza, fiebre, dolor de espalda o de piernas, cualquier molestia era excusa para ir a la clínica. El boca a boca corrió y la fama del lugar fue en aumento; los médicos y enfermeros empezaron a estar ocupadísimos. La clínica que Santiago abrió exclusivamente para Olivia, con el tiempo, comenzó a dar ganancias.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...