Cuando Olivia despertó al día siguiente, estaba en su cama. No sabía quién la había movido; recordaba haberse quedado dormida en los brazos de Mercedes.
El fuego en la chimenea, los copos de nieve, las luces, la cena de Navidad... todo fue tan hermoso que, medio adormilada, sentía que aún flotaba en aquella atmósfera cálida. De niña, cada Nochebuena veía el especial de televisión, y siempre terminaban cantando "Feliz Navidad". Nunca entendió qué se sentía desear que no terminara la noche. Ahora por fin lo sabía. Una noche hermosa que la hacía anhelar que durara un poco más, y otro poco más
Se quedó un rato holgazaneando entre las cobijas tibias antes de despertar del todo. Al sentarse descubrió cuatro regalos en la cabecera. Sin necesidad de abrirlos, ya sabía que eran de Mercedes, de Lorena, de Santiago y de Julián.
Dos de ellos eran juegos de joyas; era obvio que Lorena y Santiago competían entre sí: cada juego era más opulento que el otro, en una escalada de lujo sin límites. Al abrir ambos estuches, sintió que el brillo la deslumbraba.
Lo sorprendente fue que el regalo de su abuelita también era una joya, pero con un significado especial: era una pieza diseñada por ella misma. En los meses que llevaban en Inglaterra, Mercedes no solo se adaptó a la vida allí, sino que empezó a aprender diseño de joyería con Lorena. Toda niña sueña alguna vez con cosas relucientes y brillantes;
Mercedes también fue niña alguna vez, y seguramente, como tantas otras, ensartó cuentas de plástico y bolitas de vidrio para hacer collares. Así que al ver a Lorena dibujando y manipulando piedras preciosas como si fueran juguetes, también la asaltó
la curiosidad.
Al principio temía que, a su edad, dedicarse a eso fuera ridículo, que se burlaran de ella. Fue Olivia quien la animó: si ella, en las condiciones en que estaba, no tenía miedo de volver a bailar, ¿qué importaba la edad? Que hiciera lo que le gustara y ya.
Así que el broche que tenía en las manos era la primera pieza que Mercedes diseñó, era su regalo. Su significado era claro: si yo pude, tú también puedes.
En cuanto al regalo de Julián, eran unas zapatillas de cristal. En la tarjeta decía: "La princesa se pondrá sus zapatillas de cristal y volverá a bailar".


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...