Pero por más que miró a su alrededor varias veces, no encontró a nadie más.
Quizá estaba imaginando cosas.
*** Era un fin de semana. Fue al Centro Herbal San Rafael a su sesión de rehabilitación, como de costumbre.
Entre idas y venidas, sin que se diera cuenta, la rehabilitación ya llevaba casi un año, y los resultados eran buenos. Como no había pérdida ósea, el tratamiento estaba funcionando. Aunque aún.no recuperaba el nivel de su época dorada como bailarina, su cojera era casi imperceptible al caminar y podía bailar, siempre que evitara los movimientos más complejos.
Julián la acompañó, como siempre. En la clínica ya todos eran viejos conocidos: el primer equipo médico que Santiago contrató con un sueldo generoso. Les había prometido que si no se adaptaban podían rescindir el contrato en cualquier momento, bastaba con avisar. Pero resultó que todos se sentían a gusto y pensaban renovar.
Al entrar, vio que sobre la mesa de la sala de espera había postres. Últimamente, la clínica siempre tenía postres para todos: a veces galletas, otras, pastelillos;
incluso había visto mazapanes, palanquetas y alegrías, entre otros dulces. Ella pensaba que las chicas de la clínica horneaban por pasatiempo y los Ilevaban. Estaban deliciosos.
Ese día, entre los postres, había pastel de piña casero. Le encantaba, así que se comió varias rebanadas.
Terminó la sesión de rehabilitación y por la tarde fue a la sala de ensayos de la escuela, donde practicó toda la tarde sin parar. Al terminar, las alumnas se cambiaron de ropa y se quedaron comiendo pastel de piña.
—El mismo pastel de piña... —Olivia notó que se parecía mucho al de la clínica; hasta el papel del envoltorio era igual.
Las alumnas creyeron que las estaba regañando por comer dulces y lo escondieron a toda prisa.
—Maestra, solo nos comimos uno, no vamos a servirnos más.
Como era asistente de la clase de licenciatura, las alumnas la llamaban maestra.
—No me refería a eso... —Olivia rio—. ¿De dónde sacaron ese pastel de piña?
—Lo compramos. —La alumna, aliviada, le ofreció uno —. Pruebe, está buenísimo.
—¿Dónde lo compraron? —Revisó el envoltorio y confirmó que era igual al de la clínica.
—A dos cuadras de la escuela, abrieron una pastelería nueva.
En fin, se le olvidaba que su familia sí era de magnates.
La pastelería que mencionaron las alumnas estaba en una esquina, era imposible no verla, tenía una decoración de lo más llamativa. Estaba hecha como la casita de galletas de los cuentos de hadas: la puerta, las paredes y los aleros, todo simulaba ser de galleta;
las ventanas, de chocolate. Adentro, el mostrador y las mesas también tenían forma de postres: el mostrador parecía un pastel, las mesas eran donas.
Era un cuento de hadas hecho realidad. Lo único sencillo era el nombre: se llamaba "La Casita de Galletas".
Dentro solo había una chica rubia con un adorable broche de galleta en el cabello; los recibió con entusiasmo y les dio la bienvenida.
Olivia quedó maravillada.
—Tu tienda es preciosa, la decoración es de lo más linda.
—Sí —respondió la chica con una sonrisa—. La diseñó mi novio. Me encanta este estilo de cuento de hadas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...