Era Adrián.
El dueño de La Casita de Galletas, el novio de la chica rubia, el hombre maduro que las enfermeras no paraban de halagar por guapo... era Adrián.
Él también la vio. Le hizo un gesto con la cabeza, con expresión distante y mirada tranquila, como quien mira a alguien que apenas conoce.
Olivia sintió un apretón repentino en la cintura: era Julián, que se acercó, la rodeó con el brazo y le dirigió
a Adrián una mirada hostil. Estaba marcando territorio.
Lo entendió perfectamente, pero mantuvo la misma expresión apacible y una tenue sonrisa.
—Normalmente es Anna quien trae los postres, pero este pastel de tres pisos era demasiado para ella sola.
Como si estuviera explicando por qué estaba ahí.
La enfermera que le insistía a Olivia con lo guapo que era Adrián se sorprendió. Miró a Olivia, luego a Adrián.
—¿Se conocen?
Olivia miró la expresión tranquila de Adrián y, justo cuando ibaa responder, él se adelantó con una sonrisa amable.
—Los dos somos de Altabrisa. Coincidimos alguna vez cuando tenía mi empresa allá.
—¿En Altabrisa también tenías una pastelería? —
insistió la enfermera.
Varias enfermeras del Centro Herbal San Rafael eran recién graduadas y entraron el año pasado. Por eso no reconocieron a Adrián; de lo contrario, lo habrían ubicado de sus visitas al centro de Altabrisa. O igual sí lo vieron, pero ya lo olvidaron con tanto paciente que atendían a diario.
Adrián hizo una breve pausa y respondió con cortesía:
—No.
—¡Guau! ¿Y entonces cómo terminaste aquí con una pastelería? —La enfermera no paraba de hacer preguntas.
Adrián miró a Anna, y en sus ojos apareció un brillo de ternura.
Los dos salieron de la clínica. En la puerta, Anna lo tomó del brazo y le decía algo al oído; él se inclinó, ladeando la cabeza para escucharla.
La enfermera ya había empezado a lamentarse.
—i¿Qué clase de hombre es ese?! Solo porque a su novia le gustan los pasteles, abre una pastelería.
Porque a su novia le gustan las casas de cuento de hadas, decora el local como La Casita de Galletas. ¡Y encima es guapísimo!
Con ojo agudo, detectó una tarjeta entre las flores y la sacó. Volvió a exclamar:
—¡Hasta su letra es bonita! Está en otro idioma, seguro la escribió el dueño.
La tarjeta decía: "Que la vida te colme de dicha y felicidad".
Olivia contempló esas palabras. Sin duda era la letra de Adrián; reconocía sus trazos.
Cuando volvió la vista hacia la puerta, Adrián y Anna ya habían desaparecido.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...