Esa frase dejó a Olivia con la mente en blanco.
¿Que ella se reconcilió con Adrián? ¿De dónde sacaba eso?
—¿Ah, no? —Julián apretó los puños, dolido—. Esa noche yo no fui a recogerte, pero él sí, ¿o no? Y todavía andaban manoseándose en la entrada del jardín.
Ya lo sabía. Hablaba de esa noche cuando unos borrachos estuvieron a punto de ultrajarla, cuando Adrián la llevó de vuelta a la casa y le limpió la sangre de la cara. En la versión de Julián, eso se había convertido en un manoseo.
Después de todo lo que él mismo había inventado sobre ella, ya ni siquiera le quedaban fuerzas para enojarse. La rabia se transformó en algo más oscuro: terror.
Sentía que las atenciones que él le dedicaba eran como una serpiente que la acechaba desde la sombra, espiándola, vigilándola.
—Ahora solo me provocas miedo —dijo, y enseguida salió del camerino.
Él la siguió, pero en la puerta del camerino lo detuvieron Alan y otro guardaespaldas.
—¿Qué creen que hacen? —Vio cómo ella se alejaba y se enfureció—. Voy con mi novia, ¿con qué derecho me lo impiden?
—Disculpe, señor Reyes, solo cumplimos con nuestra obligación, seguimos órdenes. —Alan se mantuvo firme—. De aquí en adelante, no podrá acercarse a la señora Olivia.
—¿Órdenes de quién? ¿De Olivia? ¡Imposible! —Se puso más furioso.
—Del señor Rossi, naturalmente.
Le cambió el semblante.
—¿Santiago? ¿Cómo es posible? ¿Por qué?
¿Por qué? Alan lo sabía, pero como guardaespaldas no le correspondía hablar de más. Su trabajo era obedecer y, en ese momento, su deber era acompañar a la señora Olivia. El señor Rossi había sido claro: a partir de ese día, no debían perderla de vista.
Sabía que se había excedido y que de ninguna manera iba a aceptarla de vuelta en la compañía. Ella misma no se atrevería a volver. Pero al menos quería dejar en claro cómo sucedió todo, para que ella supiera qué clase de persona era su novio.
—Fue Julián quien me dijo que iba a hacerle ver lo importantes que somos para esta compañía, que entre los dos íbamos a darle una buena lección. Me pidió que viajara con él más tarde al festival, que faltara al ensayo general. Decía que usted iba a terminar suplicándonos que volviéramos.
—¿Y tú haces todo lo que él te pide? —Olivia podía entender las intenciones de él, ¿pero ella por qué le hacía caso?
Fabiola bajó la cabeza.
—La culpa fue mía, me dejé comprar. Julián me regaló tres bolsos Hermès.
Olivia guardó silencio. Todo encajaba.
—Perdóneme y, por favor, dígales a todos los compañeros que se esforzaron por este espectáculo que también me perdonen. Los defraudé. Menos mal que todo fue un éxito, porque si no… si no me iba a morir de la culpa… —dijo Fabiola, ya con lágrimas en los ojos—. Jamás lo imaginé, en serio jamás creí que la intención de Julián era sabotear la función. Yo… yo tampoco soy ninguna santa, pero… pero al final soy una bailarina, y pensé que, aunque fuera por respeto al escenario, terminaría subiendo a actuar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...