—¿Qué estupideces estás diciendo? —Julián habló de pronto detrás de Olivia.
Fabiola lo vio.
—¡No son estupideces! ¡Todo es cierto! ¿Cuántas veces te lo dije? Que regresáramos con el grupo y tú decías que no, que esperáramos hasta el último momento. ¡Dijiste que sin nosotros la maestra no podría hacerlo, que tendría que venir a rogarnos!
—¿Segura que exactamente lo dije así? —Julián tenía la cara pálida.
—¡Tus palabras exactas fueron peores! ¡Antes de empezar la función, dabas por hecho que se iba a posponer o a cancelar y si se atrevían a presentar sin nosotros, todo se iba a ir al carajo! ¡Sí, estabas deseando que fracasaran! ¡Para que vieran lo importante que eras tú! —Fabiola lo confesó todo.
—¡Ya cállate! —gritó él, con el rostro ardiendo de humillación.
Fabiola se refugió tras Olivia, mientras Alan y otros tres le cerraron el paso.
Julián suspiró, tratando de calmarse.
—Yo no sería capaz de pegarle a nadie, ¿cómo voy a ponerle la mano encima? Olivia, ¿en serio crees que golpearía a una mujer?
—No… —Olivia respiró hondo—. Pero este asunto termina aquí. De ahora en adelante, todo se resolverá según el contrato que firmaste con la compañía de danza. ¿Alan?
—Aquí estoy. —Alan dio un paso al frente.
—Llama al abogado. Que él se encargue.
—Sí.
Julián la miró con espanto.
—¿Qué quieres decir? ¿Vas a meter a un abogado para resolver lo nuestro?
—No —respondió—. Lo nuestro ni siquiera necesita abogado. Es para aplicar, una por una, las cláusulas del contrato que firmaste.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...